La fiebre mundialista ya empezó a sentirse entre los fanáticos del fútbol y también en los hogares donde los más chicos sueñan con completar el tradicional álbum de figuritas. Sin embargo, para Pampita la ilusión terminó convirtiéndose en una historia tan insólita como frustrante. La modelo, que arribó a Estados Unidos para seguir de cerca la competencia y participar de la cobertura del torneo, reveló que fue víctima de una estafa cuando intentó adelantarles una alegría a sus hijos Bautista, Beltrán y Benicio. Fanática declarada de la Selección argentina y habitué de los grandes eventos futbolísticos, Pampita quiso evitar las largas búsquedas de figuritas y las visitas diarias al kiosco. Por eso decidió realizar una compra mayorista que, en teoría, solucionaría el problema de una sola vez. "Yo dije: compro la caja grande, la divido y listo. El tema es que la compré en no sé dónde y tardaba bastante en llegar", relató durante una entrevista en DGO.
La estrategia parecía perfecta. Mientras miles de chicos intercambiaban figuritas en los recreos, sus hijos aguardaban ansiosos la llegada del paquete. "Los chicos estaban re aburridos porque en el colegio todos estaban cambiando y ellos no tenían nada. Claro, yo no compraba en el Kiosco porque estaba esperando la caja", explicó. Pero cuando finalmente llegó la encomienda, la emoción duró apenas unos segundos.
Al abrir el paquete descubrió que el contenido no tenía absolutamente nada que ver con el producto que había comprado. "Me mandaron dos cajas de puré de tomates. Ocupaban el mismo tamaño que la caja de figuritas pero fui totalmente estafada", contó entre risas y decepción. La situación generó sorpresa entre sus compañeros de programa y rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde muchos usuarios compartieron experiencias similares relacionadas con compras online.

Aunque Pampita no detalló cómo logró resolver el problema ni si recuperó el dinero invertido, sí aprovechó la anécdota para advertir a sus seguidores sobre los riesgos de adquirir productos en sitios poco conocidos o sin verificar adecuadamente al vendedor. La historia, además, recordó otro episodio reciente que tuvo como protagonista a la periodista deportiva Luciana Rubinska, quien a mediados de abril relató una experiencia parecida vinculada al furor por el Mundial.
En aquella ocasión, Rubinska contó que uno de sus hijos descubrió que el álbum que habían comprado no era el oficial. El momento fue especialmente incómodo porque el niño se enteró de la situación al compararlo con los que tenían sus compañeros de escuela. "Llego a mi casa después de una jornada ardua, cansadora, abro la puerta y veo a uno de mis hijos sentado en el sillón. 'Mamá, compramos el álbum trucho', me dice. 'Nos estafaron, compramos el álbum, pero ese no es'", recordó la periodista.

Según relató, el chico estaba "al punto de las lágrimas" después de descubrir que el producto adquirido era diferente al original. "Porque estaba entusiasmado en el colegio, y cuando empecé a hablar con mis compañeros, uno me dice que nuestro álbum es negro y el original es blanco", explicó Rubinska. La periodista incluso intentó gestionar la devolución del producto, aunque sin éxito. "Me fui a la aplicación, pedí hacer la devolución, no lo pude hacer porque ya había pasado el tiempo estimado, así que tengo las figuritas, tengo el álbum", reconoció en aquella oportunidad.

