El registro por parte de la Casa Blanca del sitio aliens.gov revitalizó las versiones acerca de que el presidente de Estados Unidos (EE.UU), Donald Trump, anunciará en los próximos meses la confirmación de la existencia de vida extraterrestre, en un sitio en el que se podrán ver todas las evidencias halladas hasta el momento de apariciones, accidentes aéreos y más cuestiones que ya no parecen tan imposibles.
Desde la Argentina, la ufóloga Andrea Pérez Simondini analizó la situación ante BigBang y adelantó que no hace falta esperar a que el imperio del Norte lo anuncie, ya que los eventos de los últimos años en ese país ya fueron confirmación suficiente. Además, contó algunas perlitas que sucedieron en la Argentina en los últimos años, que también fueron innegables y hasta casi generaron un conflicto bélico con Chile.

Simondini es de la localidad entrerriana de Victoria y su trayectoria es internacional. Rusia, México y EE.UU son algunos de los países que visitó invitada por sus investigaciones. Junto a su madre Silvia Pérez Simondini, quien la inspiró en estas investigaciones, preside el Museo del Ovni, que es hoy un lugar muy referencial para la ufología nacional.
Además, se dedican a hacer peritajes de campo con un equipo de profesionales llamado Visión Ovni, que tiene investigadores en todo el país, y preside la Comisión de Estudio del Fenómeno Ovni en la República Argentina (CEFORA), que intenta no solo desclasificar expedientes vinculado a investigaciones oficiales sino elevar también con la ciencia y lo institucional el trato de estos temas.

También, su prestigio a nivel mundial la colocó como representante de Sudamérica y directora continental de la organización International Coalition Extraterrestrial Research (ICER), con sede en San Marino, desde donde impulsan una iniciativa con el gobierno local para llevar desde hace muchos años en la agenda de las Naciones Unidas, el trato de estos eventos.
En los últimos meses viene creciendo el rumor de que Donald Trump va a anunciar en los próximos meses la confirmación de la existencia de vida extraterrestre. Y reciéntemente se compró el dominio aliens.gov, ¿qué hay detrás de todo esto?
- En su primer mandato, Trump es quien de alguna manera abrió la agenda sobre estas cuestiones a partir de la aparición pública de Luis Elizondo, quien se presentó como el titular de un programa del Pentágono que investigaba estos eventos, que no se denominan ovni ni un UFO, sino Fenómeno Aéreo No Identificado, (FANI). A partir de ese hombre aparecen videos de pilotos top gun, que filman con los sensores de los aviones estos objetos con velocidades inauditas, que empiezan a generar una presión de cara a las instituciones.

Eso llevó a que Trump, indagando estos eventos, creara una comisión en su momento en el Pentágono, y a que el Senado, que presidía en ese momento la Comisión de Inteligencia el actual senador Marco Rubio, abriera audiencias públicas y privadas para indagar y tomar testimonios y elementos. A partir de ahí, y hasta hoy, sucedieron varias cosas: se presentaron informes en esa primera audiencia con 144 casos, se hicieron testimonios donde públicamente aparecieron pilotos como David Fravor y Ryan Graves, avanzado apareció David Grusch, que además pone como eje que él había accedido a programas del gobierno donde se recuperaron objetos de origen no humano y material biológico.
Esto dio paso a una agenda más elevada que lleva que hoy sea tal la presión en la Cámara de Representantes, hay un comité permanente que encabeza Ana Paula Rubio, quien es la que presionó para que Trump hoy anunciara la desclasificación de estos eventos. El disparador fueron las declaraciones de Barack Obama, que reconoció saber que eran reales los extraterrestres y que este eso llegó a que el presidente Trump dijera que había revelado secretos de Estado. Estamos con mucha expectativa porque a partir de este sitio entendemos que se van a publicar muchos casos que tienen que ver con estas referencias.

Esto sucede en tiempos de inteligencia artificial donde la veracidad de las imágenes se relativizó. ¿Cómo creés que va a tomar esta noticia la humanidad?
- La gente está muy preparada por varios factores. Primero porque el tema hace rato salió de un tabú. Contribuyeron muchas cosas, esto de que no solo Estados Unidos está reconociendo muchas de estas cuestiones, sino también otros países centrales y muchos como los latinoamericanos, que tienen comisiones incluso formadas para estudiar estos eventos. Hay mucha información y también la gente hoy está más preparada. Así como la inteligencia artificial genera que se hagan fraudes, también hay programas de reconocimiento que hacen que puedas tener informaciones más precisas.
Eso también lleva a filtrar investigadores que muchas veces se presentan con situaciones que no pueden fundamentar. Entonces, los civiles requieren también tener mucha fortaleza a la hora de presentar su trabajo. A los del campo oficial se les complica también porque el acceso a la tecnología y al conocimiento, y además cómo hoy se maneja la comunicación desde todos los terrenos, ya es más difícil manipular ocultamientos o situaciones que antes eran más llevaderas para las instituciones. Entonces estamos en un lugar mucho más elevado y educado.

Después vienen las cuestiones que tienen que ver más con la seguridad que requiere cada puesta en valor de la información porque sí pasa algo con estos eventos que coinciden en todos los estamentos. Aparecen en lugares de alto nivel de sensibilidad -aeropuertos, centrales eléctricas, centrales nucleares, lugares de entrenamiento militar-. El año pasado acá se hizo la Operación UNITAS y hubo una situación de alerta por la aparición de un FANI, donde hubo una incursión sobre espacio aéreo chileno, de la cual que no se pudo determinar el origen.
¿Cómo fue eso?
Hubo una comunicación de tensión entre la ministra de Defensa de Chile y en ese momento el de Argentina, que era Luis Pietri, donde le pidió explicaciones pensando que era una incursión argentina. Por supuesto que se negó eso y Chile desprendió todo su sistema de defensa, llevando helicópteros hasta con la hipótesis de entrar en conflicto. Finalmente quedó en la nada, nunca se supo qué fue y quedó como un objeto no identificado, pero casi desprende un conflicto entre ambos países.

Estas situaciones se dan en lugares complejos y altamente sensibles. Mismo ahora en la guerra se denuncian todo el tiempo porque se captan en los radares, y es de alta preocupación tratar de determinar el origen. Ahí no hay dudas porque los países centrales tienen alta tecnología de identificación, con sensores de última tecnología, y ahí estamos hablando sobre concretos. Esa es la preocupación que lleva hoy abordar estos eventos.
Llevás una vida en la investigación de estos fenómenos, en caso de que Trump revele que son verdad, ¿sentís que va a haber una suerte de recompensa en el sentido de 'yo les dije'?
- Un poco ya está sucediendo porque, sin ir más lejos, muchas veces las autoridades de Argentina, ya sean provinciales, policiales o militares, recurren a nosotros ante la credibilidad que sienten que desprendemos por los abordajes y las formas, pero también justamente por tomar conocimiento. De hecho, para nosotros es muy valioso eso y ninguno del equipo va en una perspectiva de tomar revancha, de 'se los dije'. Para nosotros es auspicioso y es una gran alegría saber que hoy se reconocen los esfuerzos de muchos años.

Hoy hablan de ovnis transmedios y aparece un piloto top gun como David Fravor, que salió al mundo a decir que él persiguió un ovni, lo grabó con alta tecnología y vio cómo se metió debajo del agua y después fue monitoreado por el portaaviones Nimitz. Mi mamá, sin ir más lejos, que lleva investigaciones desde el año 91 en la Laguna del Pescado, cuenta lo mismo sin la posibilidad de tener la lectura de los datos duros de un sensor que mide velocidades o estas cuestiones. Pero ella tenía una libreta donde tomaba datos y te decía qué clima había, qué es lo que vio, testimonio de otros testigos, y terminó haciendo las mismas afirmaciones.
Personas que nos antecedieron en la investigación, prácticamente desde el descreimiento de la sociedad y de las autoridades, aportan hoy un dato superlativo. Porque quién tendría en los 90 esa tecnología ,que hoy abre las puertas a estas grandes investigaciones y reconocimientos, están dándonos una información tan valiosa como necesaria. Y sin embargo hoy estos aportes dan sustento a que tengamos mayor credibilidad. Entonces para nosotros es una alegría. No es una revancha, es un reconocimiento.

Esto se presenta en medio de una guerra creciente. Están quienes creen que esto es una forma de tapar el conflicto con Irán.
- Sí, es cierto. Es una de las hipótesis y uno de los argumentos más fuertes, por eso me parece que viene muy bien argumentar con estas investigaciones sin ni siquiera irnos de la Argentina o de Sudamérica, porque estos desarrollos y estas denuncias se vienen desarrollando y denunciando desde hace muchos años. Es parte de la coyuntura geopolítica del mundo y es muy difícil discernir si realmente hay una estrategia de comunicación para tapar lo que lo que no se quiere decir. Eso escapa a nosotros. Por eso también queremos siempre ser muy precisos sobre los hechos con elementos muy contundentes.
Y si bien seguimos muy de cerca y aprovechamos la difusión que dan estas estas aperturas en los países centrales, siempre tratamos de argumentar con lo que nosotros tenemos en cercanía en nuestros países. De hecho todos los años nosotros hacemos un congreso, que ahora lo vamos a hacer en 15, 16, 17 de mayo, que va por la Décima Edición, llevamos una agenda y este el título que le pusimos es "Evidencia y experiencia: Sudamérica habla", justamente para alejarnos de esa cuestión y coyuntura geopolítica.

