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El saldo laboral del ajuste

Menos empleo y más precarización: en todo 2025 se perdieron 10.392 empresas y 82.243 puestos de trabajo

El leve sostenimiento del empleo total se explica por el avance del monotributo y formas más precarias de inserción laboral.

17 Marzo de 2026 09:22
En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.
En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.

El modelo económico del gobierno de Javier Milei empieza a mostrar con crudeza su impacto en el entramado productivo y el mercado laboral. Lejos de la promesa de dinamización, los datos oficiales reflejan un escenario de retracción sostenida: menos empresas, menos empleo formal y un crecimiento de formas de trabajo más inestables. Según cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en diciembre de 2025 el sistema registraba 489.749 empleadores, una caída frente a los 500.141 de diciembre de 2024. El dato más preocupante es el acumulado: en todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.

En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.
En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.

Si se amplía la mirada al inicio de la gestión libertaria, el deterioro es aún más profundo. En noviembre de 2023 había 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores registrados. Para diciembre de 2025, esos números se redujeron a 489.749 empresas y 9.559.457 trabajadores. En apenas 25 meses, desaparecieron 22.608 unidades productivas y se perdieron 297.716 empleos. 

El fenómeno no responde a un aumento abrupto de cierres, sino a algo más estructural: el desplome en la creación de nuevas empresas. Sectores clave como la industria, el comercio y la construcción muestran una constante: la tasa de nacimientos empresariales se redujo drásticamente, explicando la caída neta del entramado productivo. En la construcción, uno de los sectores más golpeados por la paralización de la obra pública, el cambio de ciclo es contundente: de un crecimiento del 3,4% anual en los años de expansión se pasó a una contracción del 1,3% en 2024. La tasa de cierres se mantuvo estable, pero la de aperturas cayó a menos de la mitad.

Este comportamiento también se replica en industria y comercio, donde la caída de nuevas empresas explica el freno y retroceso de la actividad. A esto se suma otro dato revelador: el 34% de las firmas que cerraron en el último año tenía menos de tres años de vida, lo que evidencia la fragilidad del tejido emprendedor en un contexto económico adverso. Pero el deterioro no se limita a la cantidad de empresas. También cambia -y se degrada- la calidad del empleo. Aunque el total de trabajadores registrados se mantuvo relativamente estable en 2025, esto se explica por un fenómeno preocupante: el reemplazo de empleo asalariado por trabajo independiente.

En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.
En todo 2025 se perdieron 10.392 empresas, con una destrucción asociada de 82.243 puestos de trabajo.

El empleo formal cayó 1% interanual, lo que implica 106.200 puestos menos. La mayor parte de esa pérdida se concentró en el sector privado (-88.800 empleos), seguido por el sector público (-18.700). En paralelo, el trabajo independiente creció 3,8%, sumando 104.800 personas, en su mayoría bajo la modalidad de monotributo. El resultado es un mercado laboral que no crece, pero sí se precariza: menos trabajadores con derechos laborales plenos y más inserciones inestables, con menor protección social.

El deterioro, además, no es reciente. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la destrucción de empleo comenzó en septiembre de 2023 y se profundizó durante 2024. Aunque hubo un leve rebote hacia fines de ese año, en 2025 la tendencia volvió a ser negativa. Entre junio y diciembre del año pasado, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de caída, con una pérdida de 96.800 puestos. 

La movilización que fue a reclamar contra el cierre de Fate fue reprimida en la puerta de la Secretaría de Trabajo.
La movilización que fue a reclamar contra el cierre de Fate fue reprimida en la puerta de la Secretaría de Trabajo.

En términos más amplios, desde septiembre de 2023 se destruyeron unos 150.000 empleos privados registrados. Desde el inicio del gobierno de Milei se perdieron 288.815 puestos de trabajo, un número que "apenas se compensa con un fuerte aumento del monotributo", que sumó 159.501 nuevos inscriptos. A nivel sectorial, la industria perdió cerca de 40.000 empleos durante 2025, mientras que el comercio registró una caída de 22.600 puestos desde mayo, entrando en una fase contractiva que podría agravarse si la recesión se profundiza. Ni siquiera los sectores tradicionalmente favorecidos por el modelo -como el agro, la minería o las finanzas- lograron sostener el empleo en el segundo semestre del año pasado. Según Campos, incluso esos rubros mostraron destrucción de puestos de trabajo.

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