08 Enero de 2026 09:57
La reciente invasión militar de Estados Unidos en Venezuela y las amenazas de una posible intervención en Colombia, el presidente colombiano Gustavo Petro reveló haber sostenido una conversación telefónica con su homólogo estadounidense Donald Trump. Este diálogo, finalmente, permitió aliviar la tensión bilateral y sentar las bases para un encuentro diplomático entre ambos mandatarios.
La conversación tuvo lugar antes de que Petro liderara una multitudinaria movilización en Bogotá y otras ciudades del país, con el objetivo de rechazar las amenazas estadounidenses y defender la soberanía nacional. Desde la Plaza de Bolívar, frente a más de 35.000 colombianos y colombianas, su presidente afirmó: "Si no se dialoga, hay guerra. Eso lo ha enseñado la historia".

Las declaraciones de Petro se producen tras la operación militar estadounidense en Venezuela, que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, dejando cerca de un centenar de muertos. Este evento, considerado ilegal por Petro, desató una crisis diplomática regional y generó un fuerte rechazo en Colombia: "No considero aliado al gobierno de Nicolás Maduro, pero la intervención militar fue contraria a las normas internacionales", sostuvo el mandatario colombiano.
El impacto de esta operación se extendió más allá de Venezuela. Las declaraciones de Trump, quien no descartó una acción similar en Colombia y acusó a Petro de ser "jefe del narcotráfico", tensaron aún más las relaciones entre ambos países. En respuesta, Petro rechazó categóricamente las acusaciones: "Decir que soy jefe del narcotráfico es absurdo. Llevo más de 20 años arriesgando mi vida contra esas estructuras".
La conversación entre Petro y Trump duró aproximadamente una hora y fue el primer contacto directo entre ambos líderes desde que el republicano regresó a la Casa Blanca. Según Petro, el diálogo abordó dos temas principales: la situación en Venezuela y la lucha contra el narcotráfico. El presidente colombiano defendió su política de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y destacó los niveles récord de incautaciones de cocaína durante su gestión.
En un gesto tan conciliador como inesperado, Trump confirmó el contacto a través de su red Truth Social: "Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia (...) quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido". Además, anunció que se preparan reuniones entre el secretario de Estado Marco Rubio y la Cancillería colombiana, con miras a un encuentro en la Casa Blanca.
Petro también reveló que invitó personalmente a Trump a dialogar en cualquier lugar que considere adecuado para preservar la paz. "La prioridad es hablar. Porque la paz se encuentra hablando, por eso acepto la propuesta del presidente Trump", afirmó desde la tarima en Bogotá.

Las calles colombianas se llenaron de manifestantes que respaldaron la postura de Petro frente a las amenazas estadounidenses. En ciudades como Cali, Medellín y Cúcuta se observaron pancartas con mensajes como "Respeten a Colombia" y "Por la soberanía y la democracia". En Cúcuta, ubicada en la frontera con Venezuela, un grupo de personas realizó un acto simbólico al coser las banderas de ambos países y entonar sus himnos en el Puente Internacional Simón Bolívar.
Pese a las advertencias emitidas por la Embajada de Estados Unidos en Colombia sobre posibles episodios violentos, las marchas transcurrieron sin incidentes graves. Desde el Palacio de Nariño, Gustavo Petro subrayó que el diálogo debe ser la herramienta central para resolver conflictos internacionales: "Colombia puede dormir tranquila", concluyó el mandatario, reafirmando su compromiso con una política exterior basada en la paz y el respeto mutuo.

