06 Enero de 2026 10:33
En un giro inesperado que reabre viejas heridas, Claudio Contardi, exmarido de la modelo y conductora Julieta Prandi, presentó un recurso ante la Cámara de Casación para solicitar la nulidad de la condena que lo mantiene tras las rejas. Condenado en agosto de 2025 a 19 años de prisión por abuso sexual agravado y violencia de género, Contardi busca ahora no solo recuperar su libertad, sino también obtener prisión domiciliaria.
El recurso, un extenso documento de 114 páginas, cuestiona el proceso judicial por presuntas irregularidades y pone en tela de juicio la validez del fallo. Este movimiento legal genera angustia y preocupación en el entorno de Prandi, quien había catalogado la condena como un cierre simbólico tras años de sufrimiento y lucha.

Un elemento clave en este nuevo capítulo es la incorporación de Fernando Sicilia como abogado defensor de Contardi. Sicilia, conocido en el ámbito judicial por su habilidad para manejar casos complejos y mediáticos, tomó las riendas de la defensa con una estrategia renovada.
Entre sus argumentos, destaca la falta de defensa efectiva durante el juicio inicial, ya que el abogado anterior de Contardi renunció inmediatamente después del fallo. Además, se señala que el condenado nunca accedió a realizarse pericias psiquiátricas, un hecho que podría ser utilizado estratégicamente por su nueva representación legal.

La solicitud también insiste en el beneficio de prisión domiciliaria, un pedido ya rechazado en instancias previas. Sin embargo, el recurso presentado busca reabrir esta posibilidad, lo que añade una capa adicional de incertidumbre a un caso que parecía haber terminado.
Para Prandi, este nuevo desafío judicial significa revivir un proceso emocionalmente desgarrador. La modelo había encontrado en la sentencia un atisbo de justicia tras años de silencio y violencia. Ahora, enfrenta nuevamente a un sistema judicial que, aunque condenó a su agresor, no le ha brindado la paz definitiva que tanto anhela.

El caso pone en evidencia una problemática recurrente en los procesos judiciales relacionados con violencia de género: incluso después de obtener una condena firme, las denunciantes a menudo deben enfrentarse a nuevas maniobras legales que prolongan su sufrimiento. Mientras se espera la resolución de la Cámara de Casación, queda claro que la lucha por justicia para Julieta Prandi aún no termina.

