07 Enero de 2026 14:32
El doble femicidio que sacudió a Córdoba en octubre de 2025 dejó una herida abierta que parece no cerrar para la familia de Luna Giardina y Mariel Zamudio. Pablo Laurta, el acusado de asesinar brutalmente a su expareja y a su exsuegra, no solo les arrebató la vida, sino que también dejó tras de sí un rastro de dolor, desamparo y una batalla legal que parece interminable.
Laura Giardina, hermana e hija de las víctimas, vive un calvario que trasciende la pérdida de sus seres queridos. La casa donde ocurrió el macabro crimen, que alguna vez fue un hogar lleno de recuerdos, se transformó en un escenario de saqueos y abandono. A pesar de estar bajo custodia policial, ladrones ingresaron al menos tres veces para robar lo poco que quedaba en el lugar.

"O no se está cumpliendo la consigna o da a dudar de que la consigna se da vuelta y entran por atrás", declaró Laura en El Doce, medio de comunicación cordobés. Para colmo de males, la propiedad quedó registrada a nombre del propio Laurta, quien según denuncian los familiares, se habría apoderado de ella mediante violencia hacia Luna y su familia.
La situación no deja de ser desconcertante. Laura y su abogada, Marina Romano, solicitaron la intervención del Ministerio de Justicia provincial para que la casa vuelva a manos de los familiares de las víctimas.

Sin embargo, hasta el momento no han obtenido respuestas concretas: "Laurta en su momento logró poner esta casa a su nombre bajo violencia. El dueño anterior era mi padre y de alguna forma terminó a nombre de él", dijo y en la misma línea, expresó: "Si nosotros entramos sin autorización como están haciendo los ladrones vamos a tener problemas".
Qué se sabe del doble femicida
Mientras tanto, Pablo Laurta permanece detenido en la cárcel de Cruz del Eje, aguardando el juicio por homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género. Pero el caso no se detiene ahí: Laurta también está siendo investigado por el asesinato del taxista Martín Palacio, a quien habría desmembrado durante un viaje por Entre Ríos días antes del doble femicidio.

La cronología de los hechos es escalofriante. Según la investigación, Laurta habría matado al taxista y abandonado sus restos en dos lugares distintos antes de dirigirse a Córdoba. Allí irrumpió en la casa de su expareja armado, asesinó a Luna y Mariel frente al hijo menor de la joven y luego escapó con el niño. Su huida terminó días después en Gualeguaychú, donde fue capturado tras una persecución.
El caso Pablo Laurta no parece tener fin y deja en evidencia las fallas en los sistemas de protección y justicia. Para Laura Giardina, el calvario continúa: no solo lidia con la pérdida irreparable de su familia, sino también con un sistema que parece darle la espalda en su búsqueda de justicia y dignidad.

