05 Enero de 2026 11:27
San Cristóbal, Santa Fe, está sumido en la consternación tras un violento ataque perpetrado contra una joven de tan solo 15 años. La agresión, que tuvo lugar el pasado 1° de enero cerca de las 21 horas, dejó al descubierto un caso extremo de bullying que culminó en un intento de homicidio. La chica fue interceptada por un grupo de cinco agresores mientras se dirigía al kiosco del barrio.
Según relató Luciana, madre de la víctima, su hija había sido blanco de constantes hostigamientos, amenazas y persecuciones durante meses. "La venían hostigando desde hacía meses, con bullying, amenazas y persecuciones constantes", expresó con indignación al medio local El Tres. A pesar de las reiteradas advertencias de la familia sobre esta situación, no hubo intervención alguna para proteger a la adolescente.

El ataque fue llevado a cabo por dos varones y tres mujeres, quienes acorralaron a la chica en plena calle, armados con cuchillos. "La intención principal era cortarle el cuello. La querían matar", aseguró la madre. En medio del horror, la víctima logró llegar al kiosco en busca de ayuda, pero sus ruegos fueron completamente ignorados: "Le cerraron la ventana. La dejaron sola frente a cinco personas", denunció Luciana, dejando en evidencia la indiferencia de quienes pudieron haber intervenido.
Los gritos desesperados de la joven alertaron a los vecinos, quienes actuaron rápidamente para evitar un desenlace fatal. La adolescente fue trasladada de urgencia al Hospital de San Cristóbal y luego derivada a Rafaela para recibir atención especializada. Aunque ahora se encuentra fuera de peligro, las heridas en su rostro requerirán la evaluación de un cirujano estético.

Según la madre de la víctima, los agresores ya habían protagonizado episodios violentos similares. "No fue un hecho aislado. Los agresores se jactaban de golpear a otros jóvenes y difundían los videos como trofeos en redes sociales", reveló. "Se graban cuando golpean a alguien y lo suben como si fuera una hazaña", agregó con indignación.
Hasta el momento, solo tres de los cinco atacantes están detenidos (tienen entre 16 y 18 años) mientras que los otros dos permanecen prófugos. A esto se suman las amenazas que la familia recibió por parte de los familiares de los agresores, quienes niegan los hechos a pesar de la existencia de testigos y grabaciones de cámaras de seguridad. "Si no se actúa, van a terminar matando a alguien", advirtió Luciana.

