20 Enero de 2026 09:41
En febrero de 2026, el Congreso se convertirá en el epicentro de un debate que promete ser uno de los más calientes y trascendentales de los últimos años: la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Este proyecto, que busca modificar profundamente la Ley de Contrato de Trabajo hizo que el oficialismo liderado por Patricia Bullrich y Diego Santilli trabajen a contrarreloj para conseguir los votos necesarios mientras los sindicatos se preparan para resistir lo que consideran un ataque directo a los derechos laborales.
Por su parte, la senadora Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista La Libertad Avanza (LLA) tomó un enfoque pragmático y un tono más dialoguista del que acostumbraba en su pasado como Ministra de Seguridad; así, Bullrich busca sumar aliados entre los bloques opositores y legisladores provinciales. Según afirmó en una reciente entrevista para LN+, el oficialismo cuenta con el respaldo de 44 senadores, incluidos 20 de su propio espacio, 10 de la UCR, 3 del PRO y un número indeterminado de legisladores provinciales.
Bullrich defiende la reforma como una herramienta para "modernizar las relaciones laborales" y asegura que responde a "lo que la gente quiere". Sin embargo, las medidas más controvertidas del proyecto, como la eliminación de indemnizaciones plenas y la introducción del "salario dinámico", no cierran a ningún trabajador.
Por su parte, Diego Santilli tiene una tarea titánica como Ministro del Interior: convencer a los gobernadores de que apoyen un proyecto que podría afectar las finanzas provinciales. El artículo 191 del proyecto propone reducir las alícuotas del impuesto a las Ganancias para empresas, lo que implicaría una pérdida significativa en los recursos coparticipables destinados a las provincias. Según estimaciones oficiales, esta reducción podría alcanzar entre $1,2 billones y $1,7 billones anuales.

Santilli viajó a lo ancho y a lo largo del país buscando consensos. Mientras algunos gobernadores, como Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan), ya manifestaron su apoyo al proyecto, otros como Sergio Ziliotto (La Pampa) y Martín Llaryora (Córdoba) le pusieron un freno. "Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado y aumentar la productividad", declaró Santilli tras reunirse con Gustavo Sáenz, gobernador de Salta. Sin embargo, las preocupaciones económicas siguen siendo un obstáculo difícil de sortear.
El ámbito sindical es quizás el más combativo frente a la reforma laboral. La CGT, principal central obrera del país, lidera la oposición al proyecto y busca negociar cambios clave antes de considerar medidas más drásticas. Entre sus principales reclamos se encuentra la eliminación del artículo que limita el derecho a huelga en diversas actividades.

Sin embargo no está todo el tono unificado y hay dos posturas: ir a paro general o negociar con el gobierno de Javier Milei. Es así que mientras Abel Furlán, titular de la UOM, impulsa la idea de un paro nacional con movilización, otros dirigentes como Juan Carlos Schmid, de la CATT, prefieren mantener las negociaciones abiertas con el gobierno. "Si la CGT se pone combativa y resiste podrá cambiar la realidad; si no, le gritarán 'poné la fecha'", advirtió Pablo Biró, líder del sindicato de pilotos.
Reforma laboral: los puntos clave
El proyecto de reforma laboral consta de 79 páginas y propone cambios significativos en cinco áreas fundamentales:
- Indemnizaciones por despido. Se redefine el cálculo de la indemnización por despido sin causa. Aunque se mantiene el criterio general de un mes de sueldo por año trabajado, se introducen topes máximos y mínimos basados en convenios colectivos. Además, se habilita a los empleadores a crear fondos para afrontar estas compensaciones.
- Vacaciones. Se establece un período anual entre el 1° de octubre y el 30 de abril, aunque permite acuerdos entre empleador y trabajador para fechas fuera de ese lapso. También se incorpora la posibilidad de fraccionar las vacaciones en períodos mínimos de siete días.
- Jornada laboral. Se introduce el concepto de "bancos de horas", que compensaría horas extraordinarias con reducciones horarias o francos compensatorios en lugar de pagarlas con recargo.
- Salarios. Se habilita el pago en pesos o moneda extranjera e inclusos especias y se introduce la figura del "salario dinámico", vinculado al mérito personal o a la productividad. Este esquema genera conflicto entre los gremios por su potencial impacto en los pisos salariales.
- Eliminación de las horas extras. El proyecto permite que las horas adicionales sean compensadas con reducciones horarias posteriores, eliminando el pago con recargo que establece la normativa actual.

