21 Enero de 2026 14:58
El nuevo discurso del presidente Javier Milei en el Foro Económico Mundial de Davos, en su tercera participación consecutiva en el evento, estuvo centrado en una férrea defensa del capitalismo de libre mercado y una crítica directa a toda intervención estatal para regular mercados. En el transcurso intentó mostrar un perfil académico con muchos conceptos y nombres propios que no explicó, hubo fuertes contradicciones en relación a la actualidad mundial, repartió elogios al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y hasta se dio el lujo de imitar a su líder Donald Trump cuando dijo: make Argentina great again.
Ante el público, el mandatario comenzó con una frase para graficar su posicionamiento: Maquiavelo ha muerto, en una crítica a la deformación del pensamiento que hizo el "falso dilema al diseñar políticas públicas donde se debía optar entre la eficiencia política en contraposición al respeto a los valores éticos de occidente". El objetivo fue siempre el mismo: atacar el concepto económico (validado a nivel mundial) del Óptimo de Pareto, que establece que no hay forma de aumentar el bienestar de una persona sin que otra pierda algo.

"Tal como señala Jesús Huerta de Soto en su trabajo sobre eficiencia dinámica: 'la eficiencia no es compatible con diversos esquemas de equidad o justicia, sino que surge de uno de ellos, que se basa en el respeto de la propiedad privada y la función empresarial. Por eso la oposición es falsa y errónea. Lo justo no puede ser ineficiente y lo eficiente injusto'", parafraseó Milei.
La utilización de nombres y teoremas económicos no explicados de forma constante contrastó con las intervenciones que se dan en este tipo de ámbitos, en las cuales las explicaciones siempre están acompañadas de cualquier postulado. En el caso del presidente argentino, la carencia de las mismas residió en dos aspectos probables: la imposibilidad de darlas por sí mismo o la intención de quedar como "intelectual" por la incorporación de estas a su discurso, para contrarrestar las concepciones mundiales que hay sobre el bajo nivel académico que ostenta.

"El capitalismo de libre empresa no sólo es más productivo sino que es el único sistema que es justo", explicó Milei tras indicar sus razones. "Si queremos salir de nuestro oscuro presente debemos volver a inspirarnos en la filosofía griega, abrazar el derecho romano y retornar a los valores judeocristianos que nos permitirán salvar a occidente", recomendó ante el público.
A la hora de relatar la defensa de los valores éticos que difunde, Milei tocó "el principio de no agresión, el cual establece que ningún ser humano tiene derecho de ejercer agresión contra otro ser humano". Sin embargo, en ningún momento se refirió al ataque y agresión de Estados Unidos a Venezuela y a Nicolás Maduro, que atenta de forma directa a esa concepción.

En su relato enumeró la supuesta mancomunión entre el capital físico, el capital humano, el progreso tecnológico y "el espíritu empresarial", que "constituye el principal motor del proceso de crecimiento económico, ya que si bien los tres factores son importantes, sin empresarios no habría producción y el nivel de vida sería extremadamente precario". La contradicción estuvo presente nuevamente, ya que en la historia de la humanidad hubo avances serios sin empresarios, pero nunca existieron empresas que generen "progreso" sin trabajadores.
"La función empresarial no se focaliza tanto en la eficiencia de corto, sino más bien en el crecimiento de la cantidad de bienes y servicios, que deriva en mayores niveles de vida. En función de esto lo verdaderamente importante es expandir al máximo la frontera de posibilidades de la producción. Así la eficiencia dinámica puede verse con la capacidad de una economía para impulsar la creatividad y la coordinación empresarial. Acabamos de demostrar que el capitalismo de libre empresa no sólo es justo, sino que además es eficiente y es el que genera una mayor tasa de crecimiento", sostuvo Milei.
Los elogios a Sturze
"Más allá de los enormes logros que hemos mostrado con los años de gestión, extirpando un déficit fiscal de 15 puntos del PBI, bajando la inflación del 300 al 30%, reduciendo el Riesgo País en 2500 puntos básicos y haciendo crecer la economía, mientras que la pobreza bajó del 57 al 27%, llevando políticas públicas guiadas por valores éticos y morales. Me gustaría hacer foco en el rendimiento del Ministerio de Desregulación", señaló el presidente en su discurso

Según explicó, la cartera está inspirada "en la evolución del PBI per cápita desde la era cristiana", un concepto que ya había vertido en Davos en otras oportunidades y que generó críticas y burlas por no tener sostén científico, ya que es imposible medir el PBI de la humanidad previo a la capacidad técnica de hacerlo.
De acuerdo al presidente, esta evolución "tiene la forma de un palo de hockey", ya que "hasta el 1800 es PBI per cápita es casi constante y a partir de ahí se multiplicó por 15 veces, en un contexto en el que la población lo hizo por 10", mientras que "en paralelo la pobreza extrema cayó del 95% al 10%".

"Desde la llegada a la administración en 2023 hemos llevado a cabo, gracias a la ciclópea tarea del ministro Federico Sturzenegger, 13.500 reformas estructurales que nos permiten tener una economía más eficiente dinámicamente, lo cual nos permite volver a crecer. Esto es: make Argentina great again", celebró Milei.
Contra el Óptimo de Pareto
"En el análisis paretiano los rendimientos crecientes implican que ni la oferta de bienes ni la demanda de insumos son óptimas. Frente a ello se propone regular a las empresas y asimilarlas a un caso perfectamente competitivo. Esto es matar los rendimientos crecientes y con ello el crecimiento económico. Si no miren los efectos que causa la regulación en todas partes del mundo", cuestionó Milei.

"La visión basada en los valores éticos del capitalismo es que si a esa posición se llegó por descubrimientos, intercambios voluntarios y sin violencia, no hay motivo que justifique la intervención. De hecho, la intervención es una violación del derecho de propiedad, por lo que al castigar los beneficios el crecimiento potencial de la economía cae. Por ende la intervención y la regulación son dinámicamente ineficientes por ser violentas y por ende injustas", añadió después.
"Esto muestra lo cuestionable del análisis del Óptimo de Pareto, en función del mismo muchos consideran pertinente que se regulen dichas estructuras concentradas, asimilándolas en resultados a un modelo competitivo. Sin embargo, como había señalado, eso implica matar los rendimientos crecientes, cuyo efecto colateral no deseado es el de matar el crecimiento", opinó Milei.
La inteligencia artificial y el cierre
Sobre la gran panacea tecnológica del momento también se refirió Milei. En su discurso anti regulación aprovechó para pedir que los Estados y los políticos dejen "de fastidiar a quienes están creando un mundo mejor". Para el mandatario, la inteligencia artificial "podría ser como la versión siglo XXI de la fábrica de alfileres de Adam Smith, (...) un potenciador de rendimientos crecientes y con ello mayor crecimiento y bienestar".

Allí aprovechó para celebrar el rol del Ministerio de Capital Humano con una frase que de seguro generará polémica. "En Argentina, gracias a la gestión de la ministra Sandra Pettovello, a los sectores vulnerables hemos dejado de regalarles el pescado para enseñarles a pescar y si es posible a motivarlos para que creen su propia empresa pesquera", festejó. Informes recientes revelaron que su gobierno tiene 6 millones de planes sociales y subsidios a quienes menos tienen, que siempre estuvieron por arriba de la inflación.
"El mundo ha comenzado a despertar. La mejor prueba de ello es lo que está pasando en América con el renacer de las ideas de la libertad. Por lo tanto, América será el faro de luz que vuelva a encender a todo occidente y con eso pagará su deuda civilizatoria como muestra de gratitud a las bases en la filosofía griega, el derecho de los romanos y los valores judeocristianos. Tenemos por delante un futuro mejor, pero existe si volvemos a las raíces de occidente. Esto es volviendo a las ideas de la libertad. Que Dios bendiga a occidente, que las fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la libertad, carajo!", concluyó Javier Milei.

