02 Abril de 2026 11:51
En un nuevo aniversario del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, Javier Milei encabezó el acto oficial con un discurso que buscó articular memoria, política de defensa y agenda económica. Frente a autoridades, militares y familiares de ex combatientes, el mandatario apeló a un discurso leído de reivindicación institucional de las Fuerzas Armadas y reafirmó el reclamo soberano sobre las islas. "Como cada 2 de abril, estamos reunidos para recordar y honrar a aquellos que ofrecieron su vida por el valor supremo de la defensa de la patria", expresó al inicio de su lectura.
Y definió a los caídos como "héroes que han sabido encarnar la expresión más pura del espíritu nacional". Uno de los ejes centrales del discurso fue la revalorización del rol de las Fuerzas Armadas, a las que Milei calificó como "una institución injustamente vilipendiada en el pasado, pero hoy puesta nuevamente en el lugar que merece". En ese marco, reconoció falencias estructurales: "Somos conscientes de que hay una deuda en lo salarial con las fuerzas". Y vinculó esa situación con una necesidad estratégica: "Un país que busca ser protagonista en el escenario global necesita fuerzas bien pagas y equipadas".
También se refirió a la crisis de la obra social militar: "Se está abordando con responsabilidad la crisis estructural... mediante una reorganización institucional que prioriza la cobertura médica del personal y sus familias". En una de las definiciones más relevantes, el Presidente anunció que el Gobierno destinará "el diez por ciento de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones a la compra de armamento y bienes de capital". La medida introduce un vínculo directo entre la política económica -centrada en la venta de activos estatales- y el fortalecimiento del sistema de defensa.
Según Milei, este proceso debe trascender gobiernos: "La reconstrucción de nuestras capacidades... debe ser una política de Estado". El otro gran eje del discurso fue la cuestión Malvinas. Milei reafirmó "nuestro derecho al ejercicio pleno de la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur" y sostuvo que la guerra de 1982 "no alteró la naturaleza jurídica de esta disputa". En línea con la posición histórica argentina, remarcó que se trata de "una situación colonial especial y particular que debe resolverse mediante el diálogo maduro y sincero entre la Argentina y el Reino Unido".

Al mismo tiempo, endureció el tono frente a la explotación de recursos en la zona. En referencia al avance del proyecto petrolero Sea Lion, advirtió: "El país responderá con todas las medidas diplomáticas necesarias para proteger sus derechos y defender sus intereses". El planteo se inscribe en un contexto de creciente tensión por las inversiones impulsadas por empresas como Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en la Cuenca Malvinas Norte, consideradas ilegales por la Argentina.
El Presidente también anunció un homenaje futuro: "He determinado que en 2027 se lleve a cabo un homenaje y otorgue una merecida distinción a nuestros veteranos", en el marco del 45° aniversario de la guerra. Además, agradeció el respaldo internacional al reclamo argentino: "Ese respaldo reafirma la legitimidad de nuestro reclamo y acompaña el llamado... a avanzar hacia una solución pacífica y definitiva".
El discurso se dio en un clima político particular. En la previa, Milei protagonizó un gesto de apoyo hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con un abrazo público en medio de las controversias que lo rodean y frente a las cámaras que oportunamente los enfocaba. Ese contexto agrega una dimensión política al acto, donde la conmemoración histórica convivió con señales hacia la interna del Gobierno y definiciones de gestión. "A nuestros héroes, memoria y gloria", cerró Milei.

