19 Marzo de 2026 20:03
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, uno de los funcionarios del Estado argentino que más deuda tomó en la historia del país, aseguró -de manera falsa- que la gestión de La Libertad Avanza (LLA) no tomó deuda externa, elogió la situación económica del país como ordenada y cuestionó el "daño psicológico" que hizo el kirchnerismo en términos de confianza de la gente, en el mercado de su exposición en el 21° Simposio Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
"Este es un gobierno que no toma deuda, porque tenemos superávit. Por el contrario, hemos cancelado mucha deuda. Porque al principio del mandato sobre todo, que no teníamos la opción de refinanciar, hemos estado siempre cancelando deuda", explicó el funcionario, en una declaración cargada de contradicciones.
"Ningún país puede sobrevivir décadas cancelando deuda. Todos los países refinancian su deuda. Cuando su deuda vence, toman nueva deuda y cancelan. Esto es algo normal en todos los países del mundo", explicó en relación al modus operandi de la gestión libertaria. "La gente ni se entera cuando un país refinancia deuda. Este es el único país donde sale en el diario. Claro. Después de defaultear nueve veces, naturalmente hay escepticismo", añadió.
Lo que omitió contar el ex ministro de Finanzas de Mauricio Macri es que él fue la persona detrás del préstamo a 100 años que cerró con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la vuelta al organismo financiero internacional que se realizó en 2018, por US$ 44.000 millones y que durante el mandato actual elevó el endeudamiento al monto extraordinario de más de US$ 400.000 millones, con los supuestos fines de "cancelación".
Por otro lado, y en el marco de constantes malas noticias en relación al aumento de la inflación y la desocupación, que de acuerdo al Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) sólo en 2025 pasó del 6,4% al 7,5%, señaló que "la economía está tremendamente en orden" y aprovechó para echarle la culpa a las gestiones kirchneristas, que no gobiernan desde hace 11 años.
"Hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. El daño, no sólo económico, sino psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal. Entonces es importante que se entienda que ahora un shock externo como este no impacta en Argentina como hubiera impactado siempre, porque se están haciendo las cosas bien", afirmó, sin ponerse colorado.

