23 Marzo de 2026 12:11
El barrio de Liniers está de luto. La noticia de la partida de Cristina Mariscotti, la querida "Abuela Lalala", sufrió una insuficiencia cardíaca y murió en el Hospital Santojanni. La noticia llenó de tristeza a quienes la conocieron y a los millones que la adoptaron como símbolo de esperanza y alegría durante el Mundial de Qatar 2022. A sus 79 años, Cristina dejó este mundo, pero su legado continúa vivo en el corazón de los y las hinchas argentinas.
Cristina, con su sonrisa cálida y su espíritu genuino, se convirtió en una abuela para todos. No tuvo hijos ni nietos propios, pero a través de los cánticos y festejos que resonaban en las calles tras cada victoria de la Scaloneta, se ganó un lugar especial en la familia futbolera del país. "Abuela, lalala lala", coreaban los hinchas frente a su casa, mientras ella, con una mezcla de sorpresa y timidez, les devolvía gestos de cariño y palabras cargadas de humildad.

"Yo no soy una vieja amargada. Ya la vida es bastante triste, yo trato de estar lo mejor posible", reflexionaba Cristina en una entrevista para Infobae. Su manera sencilla de entender la vida y su amor por los jóvenes la hicieron única y en sus palabras siempre había ternura, una sabiduría que solo los años pueden otorgar: "Entre los jóvenes están mis sobrinos y sobrinas y son el futuro de la vida, los que van a seguir haciendo la nación, y eso es bueno", decía con orgullo.
Cristina era hincha de Boca y admiraba profundamente a Lionel Messi, aunque por cábala prefería no ver los partidos y, paradójicamente, ella misma se convirtió en una especie de talismán para los hinchas argentinos. Su casa se transformó en un punto de encuentro, un lugar donde los fanáticos podían compartir su pasión y agradecerle por ser parte de la magia que llevó al equipo hasta la final.
A pesar de su salud frágil, Cristina nunca perdió su fe ni su alegría. Creyente ferviente, solía decir que sus padres la miraban desde el cielo y que su abuela probablemente hubiera pensado que estaba loca por tanta algarabía. Pero ella no se detenía: "Acepto la edad que tengo y trato de pasarla lo mejor posible".
Cristina Mariscotti, La "Abuela Lalala" ya no está físicamente entre los y las argentinas, pero su espíritu seguirá alentando en cada canción, en cada bandera flameada y cada grito de gol. Porque Cristina no solo fue parte del Mundial, fue parte de la pasión argentina. Hasta siempre, Abuela Lalala. Tu sonrisa será eterna.

