28 Enero de 2026 10:14
Luego de la fuerte polémica que desataron sus dichos sobre el debut de Morena Beltrán como comentarista, Horacio Pagani intentó bajar el tono con un breve descargo en la última emisión de Bendita. Lo hizo apelando a su trayectoria, a su edad y a vínculos personales, pero sin revisar de manera profunda el contenido de un discurso que lleva años sosteniendo una mirada excluyente sobre las mujeres en el fútbol. "Yo la quiero mucho, a Luciana (Rubinska), trabajé mucho tiempo con ella. Una gran periodista", comenzó Pagani, en un intento de descomprimir el clima y personalizar la respuesta.
Luego se ubicó a sí mismo en un lugar casi testimonial: "Yo soy un periodista retirado. Soy un consultor. Voy a cumplir 60 años en la profesión el año próximo". Desde allí, buscó minimizar el conflicto y reducirlo a una supuesta exageración ajena. Según su relato, todo se originó cuando el "Negro" Bulos destacó el debut de Morena Beltrán. "A mí me parece una excelente periodista", aclaró Pagani, antes de precisar cuál fue, según él, su única intervención polémica: "Yo lo único que dije es que la juventud no es una virtud, es una condición. Nada más que eso dije". Para el periodista, ese comentario habría sido el detonante injusto de la controversia.
En la misma línea, justificó su reacción ante el planteo de Estefi Berardi sobre la necesidad de más mujeres relatando fútbol. "Cuando Estefi dijo que tiene que haber más mujeres relatando, como exageró, dije, bueno, que sean todas mujeres. Nada más que eso dije", sostuvo, sin advertir que ese "exceso" irónico fue leído como una burla a un reclamo histórico por mayor igualdad de oportunidades. Pagani insistió en despegarse de cualquier acusación de machismo. "Hay mujeres y hombres, y hay muy buenas mujeres. No tengo nada contra las mujeres. ¿Quién dijo que no quiero a las mujeres?", se preguntó retóricamente.
Y agregó: "No importa el género, importa quién lo hace bien". Sin embargo, el argumento vuelve a esquivar el punto central: el problema no es la existencia de buenas periodistas mujeres, sino la legitimación de discursos que cuestionan su derecho a ocupar esos espacios. mEl descargo continuó con una reivindicación de su experiencia personal. "Yo solo tengo una virtud. La edad no es una virtud. Yo vi fútbol de hace 60 años. Vi muchas cosas. Y tengo una experiencia larga, muy larga", dijo, antes de relativizar incluso sus olvidos: "Tan larga que hasta hay cosas que me olvido. No pasa nada".

En ese marco, cerró con un pedido de disculpas acotado: "Que todas las mujeres que quieran trabajar, que trabajen. (...) Pido perdón si alguna persona del sexo femenino se enojó. Pido perdón con todas mis ganas". El problema es que el descargo no dialoga con el contexto. No responde a frases como "el fútbol es esencialmente masculino" ni a sentencias del pasado reciente y lejano, en las que Pagani afirmó que "el fútbol femenino no existe", que "las mujeres no van a aprender nunca" qué es un offside o que su rol durante un partido es "cebar mate" o irse. Tampoco revisa sus dichos sobre el boxeo femenino, al que definió como "antinatural", ni sus declaraciones en la mesa de Mirtha Legrand hace ya algunos años, donde admitió que le resulta "raro" ver mujeres en deportes tradicionalmente masculinos.

