17 Abril de 2026 14:10
El tablero geopolítico del Golfo Pérsico parece tener al menos unos días de paz tras el anuncio de Irán de este viernes 17 de abril con la reapertura temporal del estratégico estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio mundial de petróleo. La medida, que estará vigente solo hasta el próximo miércoles, coincide con el periodo de alto el fuego acordado entre Teherán y Washington, aunque las tensiones permanecen al rojo vivo.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, declaró en X: "En consonancia con el alto el fuego en el Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego, siguiendo la ruta coordinada ya anunciada por la Organización Portuaria y Marítima de la República Islámica de Irán", dijo contundente.

La noticia llega en medio de una tregua frágil después de los bombardeos israelíes en el Líbano, a pesar del acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán el pasado 8 de octubre. Según fuentes libanesas, los ataques dejaron más de 2.200 muertos.
La reacción del presidente estadounidense Donald Trump no se hizo esperar y de alguna manera celebró la noticia en su red Truth Social con un escueto "¡GRACIAS!", seguido de la afirmación: "Teherán anunció que el canal estaba 'totalmente abierto y listo para el paso completo'". Además, Trump aseguró que Estados Unidos había tomado medidas para contener a Israel: "Israel no bombardeará más el Líbano. Estados Unidos se lo prohíbe. ¡Ya basta!", expresó en otro mensaje en clara referencia a la gestión de Benjamín Netanyahu.

El impacto económico fue inmediato en el precio del petróleo, que había experimentado subas sostenidas durante las últimas semanas debido al bloqueo total en Ormuz por parte de Irán. Así las cosas los precios cayeron un 10%, quedando en 86,16 dólares por barril. En contraste, el Nasdaq y el S&P 500 registraron alzas significativas del 0,91 % y el 0,61 %, respectivamente, mientras que el Dow Jones subió un 1,04 %.
Sin embargo, esta paz y este respiro en el comercio marítimo podrían ser efímeros. Es que Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los barcos que tengan como destino o punto de partida los puertos iraníes, una medida que Washington asegura "no levantará" hasta alcanzar un "acuerdo definitivo", según advirtió Trump, alegando que este punto es clave para garantizar la seguridad regional y presionar a Teherán a cumplir con los acuerdos.

Con el estrecho de Ormuz desbloqueado, las preguntas son más certeras que las respuestas y todavía es incierto si este breve alto el fuego será suficiente para abrir la puerta a una solución duradera o si solo será un breve paréntesis de esta crisis bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán.

