21 Enero de 2026 09:43
El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó un contundente mensaje contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Durante una reunión con Abel Furlán, líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aguiar dejó en claro que los sindicatos no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados mientras se intenta avanzar con un proyecto que, busca "eliminar los sindicatos y construir un nuevo ordenamiento jurídico en el que no existan los derechos individuales y colectivos".
La reunión, llevada a cabo en la sede nacional de la UOM, marcó un punto de inflexión en la estrategia sindical. "Hemos intercambiado análisis sobre la reforma laboral que intenta imponer el Gobierno y hemos coincidido en la necesidad de acelerar los tiempos. No deberíamos esperar hasta el día que se trate la iniciativa en el Congreso para realizar una medida de fuerza ya que podría ser demasiado tarde", enfatizó Aguiar, dejando entrever la urgencia de una respuesta contundente.

En este marco, ATE anunció la convocatoria a un plenario federal de delegados con fecha a definir, donde se debatirá la posibilidad de medidas de fuerza en las provincias cuyos gobernadores respalden el proyecto oficialista. "Tenemos que empezar a pensar como una posibilidad concreta movilizar en las provincias. No puede ser que por este accionar, contrario a los intereses de toda la sociedad, no paguen ningún costo. Más del 95% de la sociedad está compuesta por trabajadores y jubilados, y son esos intereses los que debieran representar", sentenció Aguiar.
El dirigente estatal no escatimó críticas hacia los gobernadores que negocian con el Ejecutivo nacional a espaldas del movimiento obrero. "Quieren utilizar este debate para salvarse, para garantizar su supervivencia a costa del aniquilamiento de todos nuestros derechos, avalando una reforma laboral que nos hace retroceder más de 100 años. No lo podemos permitir", agregó con vehemencia.

La reunión entre Aguiar y Furlán también dejó entrever un mensaje claro hacia la CGT, cuya cúpula ha optado por mantener el diálogo con los gobernadores y legisladores en lugar de convocar a medidas más drásticas. Sin embargo, los gremios industriales, liderados por figuras como Furlán y Ricardo Pignanelli (SMATA), presionan para que se convoque a un paro general antes de que la reforma sea tratada en el Congreso.
"El paro lo queremos hacer y lo queremos plantear antes de que se produzca el hecho consumado. No tener que discutir qué vamos a hacer cuando el Congreso de la Nación haya votado favorablemente este proyecto de ley", señaló Furlán con firmeza. Aunque evitó confrontar directamente con la cúpula de la CGT, dejó clara su postura: "No hay ninguna posibilidad -y esto lo compartimos con todos los compañeros de la CGT- de que nosotros aceptemos esta reforma laboral".

Los gobernadores también están en el centro del huracán político. Según Furlán, muchos de ellos están negociando con el Gobierno nacional "a espaldas de los trabajadores", cambiando derechos laborales por beneficios económicos. "El gobierno tiene una ofensiva frente a los gobernadores de estar negociando con ellos la posibilidad cierta de que el proyecto de reforma laboral salga del Congreso de la Nación", denunció el titular de la UOM.
Furlán fue más allá al cuestionar las prioridades de algunos mandatarios provinciales: "¿Qué están negociando? ¿Los derechos de los trabajadores para que los perdamos, para que ellos puedan acceder a un cordón cuneta, a un puente, al bacheo de una ruta nacional? ¿Qué es lo que están negociando?".

El consenso entre las distintas vertientes sindicales es claro: la reforma laboral es regresiva y debe ser frenada a como dé lugar. Sin embargo, las estrategias difieren. Mientras la cúpula de la CGT apuesta al diálogo y a una eventual judicialización del proyecto, sectores como SMATA y UOM consideran que no hay mucho margen para volantear, ni discutir ni negociar debido a la postura inflexible del Gobierno de las fuerzas del cielo. "Esta ley es totalmente regresiva y perjudica enormemente a los trabajadores", advirtió Furlán.
En medio de este escenario, las palabras del líder metalúrgico Abel Furlán son una dura advertencia para las conducciones políticas de provincias: "Me parece que está bueno que los gobernadores sientan y sepan que no va a ser gratis que ellos negocien a espaldas de los trabajadores, los derechos de los trabajadores, a cambio de no saber qué cosa".

