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Dinero En la City

Pese al fin del cepo, los arbolitos no van a desaparecer

Los arbolitos canalizan el dinero de la economía que se maneja en negro. Para acceder al mercado oficial de cambios es necesario tener toda la economía bancarizada.

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Están a la vista de todos, en la calle Florida, la más transitada del microcentro porteño. No se ocultan y sin embargo son parte de un submundo oscuro que se mueve en la ilegalidad.

Los arbolitos son parte de la ciudad de Buenos Aires y con la apertura del cepo anunciada para esta tarde se presume que puede disminuir su presencia en la ciudad.

Sin embargo, no quiere decir que van a dejar de ser parte de la City ya que por allí se encausan los fondos que circulan en negro por la economía.

Se debe a que más allá de que el gobierno libere y unifique el tipo de cambio, el mercado estará disponible para quienes realizan su actividad dentro de la ley.

Según publica el diario El Cronista, luego de la devaluación anunciada para esta tarde en las cuevas de la City calculan que el precio del dólar blue podría irse a los 16 pesos.

Los arbolitos son el último eslabón de una cadena invisible. Muchos de ellos son “porteros”, como se los llama: captan turistas extranjeros y los llevan a una oficina de Florida.

 

Allí los dejan para que compren o vendan sus dólares a otra persona. En otros casos, es el arbolito el que cambia el dinero directamente a los clientes.

Durante la vigencia del cepo, muchas personas que estaban autorizadas a comprar dólar ahorro por la AFIP luego iban a venderlos en el mercado ilegal para obtener la diferencia, en una mecánica conocida como puré.

Un arbolito entrevistado por BigBang revela los arreglos con la Policía Federal. “Se paga por semana”, dice. Para permitir que la policía les deje vender sin inconvenientes. 

También cuenta que “los pungas trabajan para la Brigada”, es decir para la policía. El negocio de la droga y los robos muchas veces van de la mano con la ilegalidad de las cuevas financieras.

La apertura del cepo no significará la desaparición de los arbolitos, que seguirán trabajando para los que tienen su actividad económica en negro.

“Lo cierto es que, en este nuevo escenario sin cepo, el arbolito no desaparecerá: el de profesión, que ya tiene años encima, de 40 o 50 años de edad, se transformará. Más ahora que se vuelve a un cepo estilo 2012, con cupo muy alto pero obligando a estar 100% white”, dice el diario.

“El arbolito que hoy se dedicaba a comprar puré comenzara a buscar compradores en pymes y turistas. Tendrá que trabajar más. La plata fácil se termina. Viene la época de la expansión para sobrevivir”, agrega El Cronista.