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La pesadilla de Gabriela Trenchi: "Ni la morfina me quitaba el dolor"

La empresaria textil que fue víctima de un caso de mala praxis por el que se acusa al cirujano Aníbal Lotocki estuvo presente en Intrusos y contó los momentos que le tocó vivir luego de la cirugía. 

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Gabriela Trenchi, la mujer que demandó a Aníbal Lotocki por mala praxis luego de que una cirugía estética le dejara graves secuelas físicas, habló en Intrusos y ofreció un duro testimonio sobre los difíciles momentos que le tocó vivir

Claudia Ciardone y Gabriela Trenchi en el piso de Intrusos.

La empresaria aseguró que sólo le pidió al cirujano que le colocara hilos tensores en los glúteos y que el resto de las operaciones fueron practicadas sin su consentimiento. Luego de sufrir parálisis y de casi perder la visión de un ojo, Trenchi calificó de “infierno” el trance que le tocó vivir.

“Me queria morir cuando me veía así, presa en mi propio cuerpo. Me daban fuerzas y gracias a eso y a todo el apoyo pude salir adelante. De estar sana y sólo querer ponerme unos hilos tensores, terminé viviendo un infierno en el que aún estoy”, relató

“No me podía expresar, no podía ver, no me podía mover. Era un vegetal”, agregó Gabriela. “Todo me dolía y ni la morfina podía sacarme el dolor. Estuve asi desde agosto hasta noviembre y Lotocki nunca apareció. Cuando iba a la clínica y decía que quería hablar con él, me evadía, nunca estaba”.

“No me podía expresar, no podía ver, no me podía mover. Era un vegetal

Además, agregó que, para sumar a su dolor, el cirujano apareció en televisión asegurando que sería sobreseido de las acusaciones de mala praxis y que le haría juicio a la paciente por difamarlo. “Es tremenda tanta impunidad, alguien lo debe estar cubriendo. Hay que saber quién está atrás, quien le vuelve a habilitar el quirófano”, subrayó Trenchi.

Mientras tanto, la vedette Claudia Ciardone, amiga íntima de Gabriela, también ofreció su testimonio. “Veiamos que se le caían las lágrimas y no sabíamos que le pasaba. Para comunicarnos, le decíamos el abecedario para formar palabras y ella siempre nos formaba la palabra ‘dolor’”, describió agregando que Lotocki ni siquiera apareció para sacarle los puntos de sutura de la cirugía.