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Vida Cotidiana

Resaca: cómo sobrevivir al día después

Los síntomas que siguen a una noche de excesos son de las peores sensaciones del mundo. Pero... cuando creías que nada podría levantarte de la cama, ¡tenemos la solución! 

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Después de una noche alcoholizada, la mañana siguiente es terrorífica, y a medida que pasan los años se pone peor. No sólo duele la cabeza o se sienten nauseas; el cuerpo entero pide piedad. Para sentirse mejor, existen algunos métodos a tener en cuenta.

Antes que nada, ¡hay que dormir!

Si bien el estado etílico genera sueño, lo cierto es que se descansa muy mal, así que a tener paciencia y tratar de sumar algunas horas de sueño. Camino a la cama, no olvidar llevarse una botella de agua. ¡Es fundamental! El alcohol deshidrata, y tomar unos tragos de agua cada vez que se abre un ojo es un buen comienzo.

Tomá bebidas isotónicas:

Son geniales para estos momentos (Gatorade, Powerade, etc). El agua de coco también es recomendable, pero no es tan fácil de conseguir. Al incluir sodio y potasio, el cuerpo retiene el agua que necesita y se equilibra más rápido.

¿Qué hiciste?

Huevos revueltos:

La resaca baja enormemente los niveles de azúcar en sangre, y hacer unos huevos revueltos para el desayuno es muy bueno, ya que contienen cisteína, un aminoácido que contrarresta los efectos tóxicos del alcohol. Si el estómago no está para los huevos, se pueden comer unas galletitas, arroz o un caldo. ¡Pero sí o sí hay que comer!

tomá té de jengibre:

Te puede ayudar a calmar las náuseas, reducir el mareo, y además es riquísimo.

La fructuosa es de gran ayuda para acelerar el metabolismo, así que un poco de miel y de frutas viene muy bien. Si las condiciones están dadas, comer carne, porotos y lentejas: contienen vitamina B, que es muy beneficiosa para cuando se tomaron unos tragos de más.

Para terminar la recuperación, nada mejor que tomar aire fresco. El oxígeno en las venas ayuda al hígado a filtrar las toxinas del alcohol. Además, un poco de ejercicio sube las endorfinas y el bienestar corporal se acerca más rápido.

¡La ecuación es muy simple: para una noche inolvidable, un día de rescate!