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Mundo Contra el racismo

Anonymous denunció a alcaldes y senadores de EE.UU. que serían del Ku Klux Klan

El grupo militante hacker difundió un listado de mails y números telefónicos de políticos norteamericanos que serían miembros activos del Ku Klux Klan. Esta revelación se da en medio de un escándalo. El año pasado un policía asesinó a tiros a un nene negro de 12 años que jugaba con un arma de juguete. No sólo no lo condenaron, si no que el fiscal consideró “razonable” su fusilamiento. 

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Anonymous, grupo que se proclama como “hacktivista” (Hackers activistas) publicó este domingo 23 direcciones de correo electrónico y 57 números de teléfono de miembros supuestamente activos del Ku Klux Klan en la página de almacenamiento Pastebin. Esta acción forma parte de su campaña cibernética contra el grupo supremacista blanco, informa la web International Business Times.

Los mililtantes web difundieron un comunicado de prensa en octubre pasado, en el que anunciaron que darían a conocer las identidades de "1.000 miembros, afiliados a Ghoul Squad y otros socios de varias facciones del Ku Klux Klan de todo Estados Unidos". Los hackers comenzaron esta operación al mes siguiente, en noviembre, como reacción a las amenazas del grupo racista de usar 'fuerza letal' contra los manifestantes en la ciudad de Ferguson (Missouri, EE.UU.).

Entre los mencionados aparecen senadores y alcaldes de Estados Unidos. 

Según la publicación en la página de almacenamiento Pastebin, los senadores estadounidenses Thom Tillis, John Cornyn, Dan Coats y Johnny Isakson son miembros del  Ku Klux Klan. Además, varios alcaldes de EE.UU., incluidos Madeline Rogero de Knoxville, Jim Gray de Lexington, Paul D. Fraim de Norfolk y otros, pertenecerían a esta organización racista.

Esta revelación de figuras políticas miembros del grupo racista se da en medio de una polémica que acaba de explotar. Resulta que en noviembre de 2014, un chico de raza negra llamado Tamir Rice -de 12 años de edad-estaba jugando en la calle con un arma de juguete. Un vecino asustado llamó al 911, pero con una cuidadosa advertencia a la operadora: “Creo que es un chico y que el arma es de juguete”. Según probó la Justicia, la operadora no comunicó esta salvedad al patrullero.

Apenas llegaron al lugar del hecho, los policías le pegaron dos balazos al nene, que murió en el acto. Cuando su hermana, de 14 años, llegó para ayudarlo, la derribaron y la esposaron. Tamir murió desangrado por las balas policiales. Al policía que asesinó al chico no le levantaron cargos, y el fiscal fue un paso más allá: consideró “razonable” su fusilamiento.Parte de la sociedad norteamericana está en alerta por este rebrote racista en las calles de Estados Unidos, y Anonymous le declaró la guerra al racismo.