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Mundo Gira histórica

Efecto Trump: los inmigrantes marchan por una ayuda del Papa

Más de cien mujeres esperan que Francisco lleve, tanto a la Casa Blanca como al Congreso, un mensaje para lograr mejoras en las condiciones de vida de quienes viven de manera ilegal en los Estados Unidos. “Que el papa mire y no calle”, es la consigna.

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Después de los polémicos dichos que el pre candidato presidencial Donald Trump vertió sobre los mexicanos en Estados Unidos, cientos de mujeres de origen latino se movilizan en una peregrinación que une las ciudades de Pensilvania y Washington para llamar la atención del Papa Francisco, quien comenzará hoy su gira por el país del norte. 

Las mujeres marchan desde hace una semana rumbo a Washington. Quieren que el Papa las escuche.

La movilización comenzó hace una semana y, en total, las manifestantes ya recorrieron alrededor de 160 kilómetros a pie desde un centro de detención para inmigrantes en Pensilvania. Según indicaron a la agencia AFP, el objetivo del reclamo es que el Papa escuche sus historias y las difunda durante todas las actividades de alto impacto político.

“Que el Papa vea y no calle

El Pontífice fue recibido ayer por el presidente Barack Obama y hoy mantendrán una audiencia privada. Mañana visitará el Congreso y el viernes abrirá la Asamblea General de la ONU.

“Que el Papa vea y no calle”. Con ese mensaje, las activistas apuntan a que Francisco intervenga en la crítica situación migratoria que se vive en los Estados Unidos. Las mujeres instarán al Pontífice a pedir a sus fieles estadounidenses no ser “cómplices de las injusticias de las leyes migratorias”.

Tras la crisis migratoria europea, Francisco pidió “gestos concretos” para recibir a los refugiados.

No es un reclamo casual. Semanas atrás, cuando estalló la crisis migratoria en Europa, el Papa había hecho un pedido de “gestos concretos” para acoger a los refugiados, por lo que el grupo de mujeres entiende que Francisco podría influir en las definiciones políticas para ayudar a regularizar la situación de los inmigrantes en territorio estadounidense. Según informaron las activistas, alrededor de 11 millones de personas, en su mayoría latinos, viven de manera clandestina en los Estados Unidos.