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Mundo Intifada

En Medio Oriente, israelíes y palestinos se matan por un templo

La ola de ataques con cuchillos por parte de los palestinos tiene aterrorizada a la sociedad israelí. El ejército reaccionó y mató a unas 40 personas en enfrentamientos. Causas y consecuencias.

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El conflicto sin fin entre israelíes y palestinos está acercándose a un peligroso punto de no retorno.

Más allá de la disputa territorial, los misiles caseros que vuelan desde Gaza o Cisjordania hacia Israel  y los feroces bombardeos en represalia de las Fuerzas de Autodefensa, hoy se vive una ola de violencia nueva, donde la muerte se da y recibe cara a cara.

Algunos lo llaman la Intifada (rebelión) de los cuchillos. 

Ocho israelíes murieron en ataques palestinos en el último mes, la mayoría apuñalados. En ese periodo, 39 palestinos fueron muertos por fuego israelí, incluidos 18 considerados como agresores y el resto en choques con tropas.

Los heridos son más de 100. El odio entre las partes, apunta al infinito. Y es que hay un factor nuevo: la religión.

Hoy la espiral dio otro giro: Ciudadanos israelíes mataron a tres palestinos alegando que éstos trataron de apuñalarlos en Jerusalén y en la ciudad cisjordana de Hebrón,.

El incidente se produjo cerca del lugar donde dos hombres palestinos subieron a un autobús esta semana y atacaran a los pasajeros con disparos y puñaladas, matando a dos de ellos.

Cómo empezó

Los disturbios comenzaron el mes pasado con el año nuevo judío, alimentados por los rumores de que Israel se preparaba para tomar el control de la Explanada de las Mezquitas, el lugar de culto más disputado de Jerusalén y considerado sagrado tanto por musulmanes como por judíos.

La Explanada de las Mezquitas o Monte del Templo.

La provocadora irrupción en 2000 del entonces primer ministro israelí Ariel Sharon al emplazamiento de Al Aqsa, desató una ola de violencia que dejó centenares de muertos.

Los judíos lo conocen como Monte del Templo. Los musulmanes lo consideran el tercer santuario más sagrado del Islam y es además un símbolo nacional clave para los palestinos.

Templos vigilados.

Israel ha negado las versiones y ha afirmado que no tiene planes de cambiar la situación en el lugar, donde a los judíos se les permite acceso pero no orar.

El temor de los palestinos deriva de un creciente número de judíos que visitaron el complejo en los últimos meses, especialmente durante feriados religiosos, armados por grupos activistas sionistas y miembros del gobierno. 

Un soldado acuchillado y un palestino disfrazado de periodista, acribillado.

Israel ha tomado pasos sin precedentes en respuesta a los ataques con armas blancas. Desplegó soldados en ciudades israelíes y levantó barreras de concreto en torno a algunos barrios árabes de Jerusalén Este, donde se originaron la mayoría de los ataques. Además, cada vez más ciudadanos comunes van armados.

Varios jóvenes palestinos incendiaron el viernes la tumba del patriarca bíblico José, venerada por muchos judíos y muchos aguardan represalias. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon condenó el ataque y afirmó que los extremistas intentaban convertir el conflicto actual en una cuestión religiosa.