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Policiales Doble crimen

El pacto de amor, locura y muerte de los hermanastros parricidas

Como en una tragedia griega, dos hermanastros que vivían un romance ejecutaron un plan siniestro para matar a sus padres. Ocurrió en Pilar. Los descuartizaron y simularon que habían desaparecido misteriosamente. Dos menores de 11 años, también hijos de las víctimas, habrían presenciado los asesinatos.

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Sigue la conmoción en el caso de la pareja que fue descuartizada y calcinada en su casa de la localidad bonaerense de Manuel Alberti, partido de Pilar. Por el doble homicidio detuvieron a dos hermanastros que son hijos de las víctimas. Los acusados, según se supo, mantenían una relación amorosa hace dos años. La historia parece sacada de una tragedia griega.

Las víctimas son Ricardo Ignacio Klein (52) y su concubina Miriam Ester Kowalzuck (50), mientras que los acusados fueron identificados por la Policía como Karen Daniela Klein (22), hija del primero; y Leandro Yamil Acosta (25), hijo de la mujer asesinada. Además las víctimas eran  padres de mellizos de 11 años, quienes habrían sido testigos del asesinato

Los vecinos cuentan que la pareja de hermanastros tenían conflicto con Ricardo, debido a problemas económicos. Toda la familia estaba dedicada a la ventas de materiales de desechos. Juntaban maderas, metales y cartón para venderlo luego. Asimismo Roberto Klein, el hermano mayor de la víctima, contó que Ricardo y su hijastro pelean por celos debido a que Leandro estaba muy pendiente de su madre.

“A mi sobrina le preguntaría porqué lo hizo, pero estoy convencido que lo planearon bien porque hace tiempo que no se llevaban bien. No es por temas de plata, es por sus diferencias” afirmó Roberto. 

PLAN MACABRO

De acuerdo a la acusación, los dos sospechosos, que aparentemente eran pareja, primero habrían cometido el doble crimen y luego denunciado a las víctimas por “violencia familiar” como coartada para justificar ante los vecinos la ausencia del matrimonio, que había sido visto con vida por última vez el 1 de septiembre.

Según declaró en la comisaría 4ta. de Pilar Raúl. hermano de Ricardo Klein desde ese el sábado no sabía nada de  ellos y que sospechaba que “algo malo” le había ocurrido a él y a su pareja, por lo que se inició una causa por "averiguación de paradero" y se dispuso el allanamiento de la casa de la pareja,  en Sarrate al 2700, de Manuel Alberti.

Un arma modelo Bersa de 9 mm fue encontrada dentro de la casa. 

Al llegar al lugar cerca de las 23.30, los efectivos constataron que al frente del terreno se levantaba una vivienda de dos plantas, la baja alquilada por la familia Klein a un matrimonio y la alta en construcción, mientras que en la parte trasera había una segunda casa en la que residían las víctimas junto a los mellizos y los sospechosos. En el garaje lateral de la vivienda se encontró la camioneta Chevrolet Apache con la que la pareja  se dedicaba a la recolección de cartón. En el fondo de la casa había restos del colchón matrimonial que también había sido quemado con el fin de eliminar todo tipo de evidencia.

“A mi sobrina le preguntaría porqué lo hizo, pero estoy convencido que lo planearon bien porque hace tiempo que no se llevaban bien. No es por temas de plata, es por sus diferencias.

ESCENA DEL CRIMEN 

Luego, al inspeccionar el resto del inmueble con la asistencia de bomberos y perros rastreadores, los policías hallaron en una terraza de la plata alta en construcción un balde plástico que contenía restos humanos, por lo que se convocó al médico legista. Los peritos confirmaron posteriormente que eran restos semicalcinados de columna vertebral y la pelvis, y que también había cabellos, probablemente de sexo femenino, dijeron los informantes.

A su vez, en el patio de tierra entre la casa delantera y la trasera se encontraron cartones, maderas y otros objetos indicadores de que hubo una quema, entre ellos, el elástico de un colchón de dos plazas que se cree era de las víctimas ya que la cama de su habitación estaba vacía. Al seguir con la requisa, los pesquisas secuestraron una pistola 9 milímetros Bersa, vainas servidas del mismo calibre, una escopeta 12/70, un hacha, dos palas y una horquilla que serán peritadas para determinar si fueron utilizados para cometer el doble crimen, y también unos 8 mil dólares en efectivo.

Una escopeta modelo 12/70 también estaba en la escena del crimen.

PERICIAS

Ante esta situación, los policías, por orden del fiscal general de San Isidro Eduardo Vaiani, quien está subrogando la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Delitos Conexos de ese Departamento Judicial, aprehendieron a Karen Klein y Acosta, quienes se encontraban en el lugar junto a los mellizos. Los sospechosos fueron acusados de "doble homicidio calificado" y serán indagados en las próximas horas por el fiscal Vaiani, quien dispuso preservar la escena del crimen y los elementos incautados, y realizar hoy por la tarde el peritaje con Luminol en busca de rastros de sangre. Además se realizará un llamado a los mellizos para que declaren en Cámara Gesell.

Los mellizos de 11 años habrían observado el crimen y ahora deberán declarar en Cámara Gesell.

Los restos óseos se encontraron dentro de un tacho de pintura en el techo de la casa.

HIPOTESIS 

Para los investigadores, sólo se encontraron pocos restos de las víctimas porque los indicios apuntan a que los acusados se deshicieron de los demás en los días previos al hallazgo. En ese sentido, los inquilinos de los Klein contaron a los pesquisas que el acusado Acosta encendió varias fogatas en el patio durante toda la semana pasada y que les dijo que su madre y su padrastro habían abandonado la casa porque él los denunció por maltratar a los mellizos.

“Eran buenos vecinos, pero se notaba que tenían problemas entre ellos. La pareja de jóvenes nunca tuvo problemas por haberse enamorado pero peleaban entre los padres por no cumplir con el trabajo”, contó un vecino a BigBang, que supuso que al dueño de casa lo habían secuestrado y asesinado en otro lugar porque había ganado "una plata en el bingo". Mientras que otra cercana a la familia coincidió con que ella "nunca" vio "cartonear" a los hijos de las víctimas pero sí a éstas que se habían edificado la casa "de a poco" y con "sacrificio".

“Eran buenos vecinos, pero se notaba que tenían problemas entre ellos.

Las fuentes señalaron que se estableció que el 8 de septiembre pasado, el joven se había presentado en la comisaría de la Mujer y Familia de Pilar y denunciado que la pareja obligaba a los niños a juntar cartón y basura, a raíz de lo cual, la jueza 2 de ese fuero, Silvana Galeriano, ordenó al día siguiente una "prohibición de acercamiento" a menos 300 metros del domicilio y por 60 días para las víctimas, quienes ya estaban muertas. 
El mismo informante indicó que la principal hipótesis apunta a que el móvil del doble crimen fue la mala relación familiar por el maltrato hacia los mellizos y un interés económico de los acusados que querrían apropiarse del inmueble y el dinero de las víctimas.

 

Audio

Un vecino cuenta cómo era la familia.