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Policiales Crimen

Habló el trapito y complicó a la joven que atropelló al rugbier en Mendoza

El cuidacoches que observó cómo Julieta Silva arrolló a Genaro Fortunato aseguró que la joven tiene que haberlo visto caer porque la víctima estaba aferrada a la ventanilla del auto. 

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El cuidacoches fue el único testigo del homicidio de Genaro Fortunato, el rugbier mendocino atropellado el fin de semana pasado por su novia Julieta Silva, habló por primera vez después del hecho

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Más detalles surgen sobre la muerte de Genaro Fortunato. 

En diálogo con la web mendocina Sitio Andino, el hombre -que no quiso revelar su identidad, ni mostrar su rostro- relató los pormenores de la noche fatal. 

Testimonio clave

"Cuando salen, se van caminando", contó el testigo en relación al momento en el que Fortunato y Silva abandonaron el boliche "La Mona", al que también habían llegado juntos. "El pibe me dijo que lo siguiera para que me pagara el auto. Yo los acompaño, cuando llegamos al frente del auto la piba ya estaba adentro del vehículo".

Fue entonces cuando, de acuerdo al relato del cuidacoches, el rugbier y su novia comenzaron a discutir. "Ella hace marcha atrás, el muchacho venía a la par. Ahí lo sigo mirando, ella baja la ventanilla porque el muchacho le golpea para pedirle algo", contó.

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El cuidacoches se negó a revelar su identidad y a mostrar su rostro.

"Ahí arranca el auto y sale ligero, el muchacho se agarra de la parte de la ventanilla y se cae al piso, queda sobre la mano izquierda". agregó

De acuerdo al testigo, Silva siguió conduciendo unos metros y giró para regresar a gran velocidad. "El pibe estaba en la calle, no le dio ni tiempo de pararse porque ella lo pasó por arriba directamente, como si nada", expresó

"Ella tiene que haber visto que se cayó", agregó el cuidacoches apuntando al testimonio de la joven, que asegura que atropelló a Fortunato porque no notó que había caído al suelo. "Iba con la ventana abierta y el pibe iba agarrado al lado de la ventana".

Además, remarcó que al rugbier se lo veía "claramente" porque Silva venía con las luces altas prendidas y el joven estaba bajo una luminaria de la calle.