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Política Giro

Ahora dicen que el arma que mató a Nisman deja rastros de pólvora

El tercer barrido electrónico sobre el arma desde la cual se efectuó el disparo que mató al fiscal Alberto Nisman dio positivo. Después de dos peritajes negativos, se determinó que la Bersa calibre 22 deja restos de pólvora en su deflagración. Giro en la causa: ¿cómo es posible que el arma deje vestigios de esa sustancia y las manos del fiscal estuvieran limpias?

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Al contrario de lo que las pericias previas habían señalado hasta ahora, el tercer barrido electrónico realizado sobre la pistola calibre 22 que mató al fiscal Alberto Nisman en su departamento de la torre Le Parc de Puerto Madero en enero pasado, ahora dio positivo: por primera vez entonces fueron hallados rastros de pólvora en el arma que el perito Diego Lagomarsino le prestó al fiscal.

El primer informe pericial se realizó en febrero; el segundo, en abril. Este es el tercero.

Diego Lagomarsino admitió haberle prestado el arma del cual salió la bala que mató a Nisman. 

El primer análisis lo hizo la Policía Científica Bonaerense; el segundo se realizó en Salta. En ninguna de esos dos pericias se hallaron restos de bario, antimonio y plomo, los tres elementos que se desprenden de la deflagración de un disparo de arma de fuego. Este tercer barrido electrónico también se llevó a cabo en Salta con un maniquí que -según detalló el canal TN- tenía la mano cubierta con cuero de chancho para simular la piel humana y determinó que ese calibre de Bersa deja restos de pólvora al momento de dispararse.

El cuero de animal fue mandado a analizar también en tres ocasiones diferentes: inmediatamente, a las 10 horas de efectuado el disparo y a las 20 horas. En ningún caso el resultado cambió.

Esta tercera prueba plantea un interrogante severo en la fiscal Viviana Fein, ya que el cadáver del fiscal no tiene restos de pólvora. No hay vestigio de esa sustancia en las manos del fiscal. Por lo tanto, se abren tres escenarios posibles: el fiscal nunca accionó el arma (lo mataron), le lavaron las manos una vez muerto o alguno de los tres peritajes se estuvo mal hecho. Los dos barridos que dieron negativo o este último que dio positivo.