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Política ENFRENTADOS

Guerra fría entre Michetti y Peña por el lugar del vice de Macri

La semana que viene se decide quién será el compañero del líder de PRO en la fórmula presidencial. Algunos ministros la dan a ella como ganadora. Pero él resiste por su cercanía con los “golden boys” de la mesa chica. 

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Se viven horas decisivas en la política argentina. Conmovedoras. No por el peso emotivo de los que se determine, sino por el nivel de importancia institucional para la próxima década. En eso andan los funcionarios y Jefes de campaña de los principales partidos políticos que deben, por ejemplo, decidir quiénes serán sus candidatos a vicepresidente. No sólo del kirchnerismo, sino también el macrismo y el massimo, si es que en las próximas 24 horas Sergio Massa no invoca el “renunciamiento histórico” que lo seduce –y al que lo empuja la realidad– y se baja de la competencia presidencial.

Por estas horas el macrismo está que arde: la mesa chica del PRO se debate entre llevar a Marcos Peña o Gabriela Michetti como compañero de fórmula de Macri. Hay dos precandidatos a vicepresidente, pero un sólo lugar. El primero tiene la extrema confianza del candidato y la aprobación del gurú macrista, Jaime Durán Barba, que también aprendió a profesar un larretismo abrasivo. Pero ella suma más votos, al menos es conocida, y “humanizaría” la fórmula PRO en el interior del país.

La candidata a vice va a ser Gabriela, Marcos va a tener el mismo cargo, pero en una eventual Presidencia de Mauricio”, pronostica un ministro del PRO que no es, precisamente, michettista. El funcionario lo da como algo decidido, que todavía no se comunicó oficialmente. Esperan además la llegada de uno de los integrantes de la mesa chica, uno que suele tener las últimas de las palabras en este tipo de decisiones. 

Pero más allá de su afirmación, la realidad es que la decisión depende de “la mesa chica” del macrismo, donde Peña tiene más poder de fuego que la senadora. “Gaby en la mesa chica tiene un sólo voto, al que más apoyan es a Marcos”, discute uno de los defensores del joven secretario de Gobierno. Quedaron fuera de la discusión Rogelio Frigerio, titular del Banco Ciudad, Esteban José Bullrich, ministro de Educación, y Carlos Reutemann, que se quedó en el camino y sin nafta.

El michettismo quedó herido luego de perder las elecciones primarias con Larreta, aún más luego del apoyo explícito de Macri a su Jefe de Gabinete que lo posicionó primero en las encuestas y lo dejó en la senda de la victoria. Pero ahora Michetti y su entorno renacieron con la posibilidad de que ella integrar una posible fórmula con Macri.

Y están enojados: “Gabriela no está para la boludez de competir por un cargo como hace Peña, que se autopostuló para ser el vice de Macri”, disparan a en el michettismo. Y recuerdan que si efectivamente llegan a la Presidencia ella podría ocupar mucho mejor el rol de vicepresidenta. No sólo a cargo del Senado, sino comunicando cualquier tema de gestión o, simplemente, haciendo campaña.

Existen estudios de opinión pública que maneja el macrismo que sostienen que sólo ella aportaría caudal electoral a Macri, además de al titular de PRO siempre siempre le interesó compartir la lista con una mujer. Peña, por otro lado, cree que no existe candidato dentro del espacio que le sume votos a Macri. Cree que los votos “son sólo del Jefe”.

Los días, horas, minutos y segundos que faltan para el próximo diez de junio a las medianoche son decisivos para la próxima década. Los partidos políticos no sólo tienen que terminar de tejer sus posibles alianzas electorales –el macrismo y el massismo, por ejemplo– sino que deben ajustar el perfil de la fórmula que presentarán el próximo 20 de junio, la fecha límite para inscribir las listas.

Por eso a mediados de la próxima semana el macrismo decidirá a quién llevará Macri como compañero de fórmula. Y también Sergio Massa deberá tomar una decisión vital, si seguir en pie con su candidatura a Presidente, apostar a la Gobernación bonaerense –escenario casi improbable– y bajarse definitivamente de la carrera electoral. Por el momento algunos de sus intendentes ya empezaron a reunirse con referentes del macrismo: muchos vienen del peronismo, no les gustan las sorpresas.