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Política La espía centenaria

Secretos de la agente más longeva de la CIA

Periodista de profesión,Elizabeth "Betty" McIntosh fue reclutada como agente encubierta en 1943. Trabajó en India, China y Birmania difundiendo noticias, informes y rumores falsos para desmoralizar a los japoneses. Finalizada la guerra, se incorporó a la recién creada CIA. El 1 de marzo cumplió 100 años  

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Elizabeth "Betty" McIntosh cumplió 100 años el 1 de marzo y es una mujer tiene mucho que contar, pero un juramento que hizo en 1943 se lo impide. Ese año, y mientras trabajaba como periodista,  fue reclutada por la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), predecesora de la CIA, en plena Segunda Guerra Mundial. No era Matta Hari, ni miss 007, su trabajo consistía en desinformar: creaba informes, noticias, rumores y documentos falsos diseñados para socavar la moral de las tropas japonesas. Fue tan eficaz en su tarea que al finalizar la guerra se incorporó la CIA, donde operó hasta su retiro en 1973. 

John Brennan, actual director de la agencia, fue anfitrión de una celebración especial para Betty en la mismísima sede de la CIA. "Ella es un ejemplo y una inspiración para las mujeres. Y es significativo que el día de su cumpleaños coincida con el inicio del mes de la mujer”, dijo.

Betty trabajaba como reportera en Hawaii cuando las fuerzas japonesas atacaron Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941 y cubrió el evento de cerca. Cuenta la leyenda que ya afincada en Washington y con ese recuerdo perenne,, entrevistó al general William "Wild Bill" Donovan, entonces jefe de la OSS, para un artículo. "Era un amigo de mi padre, pero igual fue muy difícil llegar a verlo, antes de irme, él dijo: '¿No le gustaría trabajar en algo más interesante ..., No habló de 'espionaje'. Le dije que  si eso significaba ir al extranjero, aceptaba. Y me uní, sin saber qué iba a hacer, a la OSS”.

Ingresó en la sección operaciones Morales en el lejano Oriente, gracias a que hablaba jaopnés. "Nos enseñaron cómo difundir  información que era una mezcla de  verdad y fantasía; nos enseñaron cómo difundir rumores”. Después de completar su formación OSS, fue enviada a la India. Betty hizo inteligencia comunicacional destinada a socavar la moral guerrera de los japoneses, que pese a las derrotas no se rendían, Ella y su equipo elaboraron y difundieron un código de rendición no incondicional que les prometía a los soldados conservar su honor.

Luego fue enviada a China, que luchaba contra la dominación nipón.,Su misión era crear “guiones” para una  radio clandestina que llegara a Japón y a la vez alentar a los chinos a pelear. “Hay que sacudir a estos tipos”, le ordenó un superior  “Propuse que un vidente que habíamos contratado profetice un cataclismo que borraría una parte de Japón, y lo transmitimos, diciendo que estaba escrito en las estrellas”. Al día siguiente cayó la bomba atómica sobre Hiroshima. Betty dijo siempre que fue “casualidad”​. 

Al finalizar la guerra la OSS se disolvió y la espía se incorporó al staff de la la revista Glamour en NY. Deprimida y desmotivada  se las ingenió para contactarse con su mentor, el general Donovan. Con la guerra fría en marcha volvió al ruedo, pero en puestos administrativos, hasta que ingresó a la recién fundada CIA, apadrinada por su director Allen Dulles. 

La cultura en la CIA era diferente de lo que había experimentado en la OSS. "Había burocracia, y faltaba imaginación”, y deslizó también que imperaba el machismo. “Yo, después de lo vivido en la OSS tenía actitud, pero a otras mujeres las trataban como a secretarias. Eso no me gustó, pero no podía decir nada”. Su trabajo en la CIA era similar al que hacía en OSS:” operaciones encubiertas y esas cosas, pero no puedo hablar mucho sobre ello”. Betty publicó sus experiencias y memorias en la OSS en un libro que, se dice, solo relata una parte de lo que sabe y vivió.