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Sergio Massa, el padre de la histórica derrota kirchnerista

Política elecciones 2015

Sergio Massa, el padre de la histórica derrota kirchnerista

El ex jefe de Gabinete, tercero en la primera vuelta, se pronunció desde el primer día “a favor del cambio”. Aunque evitó definiciones más explícitas, la mayoría de sus votos fueron para Mauricio Macri.

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El 25 de octubre Sergio Massa sacó el 21,3% de los votos. Desde el primer momento se sabía que ese caudal sería clave para las aspiraciones presidenciales de Daniel Scioli (36,9%) y Mauricio Macri (34,3%). Y el resultado final parece haber confirmado una tendencia: la mayoría de sus votos terminaron en Cambiemos.

Un acuerdo implícito. La figura de Massa colaboró con Cambiemos indirectamente.

Con vistas al ballottage, las dudas crecían: ¿cómo se comportaría su electorado? ¿Iba a predominar el componente discursivo antikirchnerista del líder o la supuesta identidad peronista del votante?

Sergio Massa tuvo la llave de la elección.

Consciente de ser el hombre más buscado, dio una esperada conferencia de prensa. Aunque procuró no explicitar su voto, dijo estar “a favor del cambio”. A tal punto, que rechazó un acuerdo con Scioli, tras el 25 de octubre, y nunca dejó de chatear con Macri. Fueron los hombres del jefe de Gobierno porteño los que también apostaron fuerte: intentaron ofrecerle cargos, en especial a José Manuel De la Sota, su aliado peronista, en cancillería. Todo quedó en “veremos” pero la buena sintonía existe.

Massa y De la Sota, su aliado en el PJ, “a favor del cambio”.

No importó su pasado como jefe de Gabinete kirchnerista. Decidido a recortar su perfil político -y quizá a reagrupar al peronismo- el ex intendente de Tigre terminó siendo el hombre clave para el macrismo.

Cristina y Massa, cuando era kirchnerista, allá por el 2008.

Y este domingo, Massa confirmó su postura cuando el jefe de Gobierno todavía no había salido al escenario. “Estamos a disposición del nuevo Gobierno”, avisó por si quedaba alguna duda. 

Entre los suyos Massa ya lo había adelantado meses atrás: con Scioli no había marcha atrás, en especial tras el fatídico episodio del robo en su casa en 2013, cuando Malena nunca le perdonó al gobernador bonaerense no haberse siquiera solidarizado. 

Recién tras la primera vuelta electoral, Scioli lo llamó a Massa para pedirle disculpas. Era tarde. El líder del Frente Renovador ya había jugado sus cartas.