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Tecnología Expréss y hot

El 60% de los solteros usa una aplicación móvil para tener sexo

6 de cada 10 jóvenes mantiene una cuenta de Tinder, Badoo, Happen, Twoo y otras para facilitar el “levante”. Apenas el 26% de los casados admite hacerlo por la exposición que estas apps implican. Noviazgos, “touch and go” y hasta parientes se encuentran en estas cuentas, que crecen día a día. 

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Según un estudio de la consultora Becom 1, en la era de la inmediatez el 61% de los solos y solas usa aplicaciones web para conocer gente y llegar a una instancia posterior.

Tinder, Twoo, Happen o Badoo son algunas de las apps con un objetivo: que el intercambio no se pierda en la virtualidad. Es tan simple como bajarse una aplicación, llenar los requisitos y elegir. El resto viene por decantación. O no. “Este año se nota una tendencia de crecimiento en la conversación alrededor de las aplicaciones sexuales, y existe un gran número de éstas para ‘condimentar’ el acto sexual”, analiza Mariano Tato, director de la consultora que llevó a cabo el estudio.

Solo el 26% de las personas en pareja se baja este tipo de aplicaciones. 

Las anécdotas son muchas. Desde los que conocieron pareja estable hasta los que encontraron parientes y ex novios. Cada vez son más los que eligen este tipo de modalidad para conocer gente. Eso sí, muchos consideran todo un riesgo zambullirse en el mundo de la virtualidad sexual. La exposición es obligatoria y necesaria: todos los perfiles van con foto. Por ese motivo, sólo el 26% de los consultados admite que usaría este tipo de app. Para los infieles, por el momento parece mejor la vieja usanza.

Roberto P. tiene 38 años, es separado y tiene una hija. Su experiencia está basada en Tinder: “Viví tres etapas. La primera es desconfianza. ¿La mujer con la que estoy chateando será real o es una broma? Cuando se daba el corazoncito verde iniciaba una especie de pesquisa: ver si teníamos amigos en común, mirar sus fotos en Facebook (para ver si era tan linda). La segunda, adrenalínica: cada mujer que caía en las redes genera adrenalina, y empieza la estrategia: ¿ir a los bifes o chamuyar? La tercera es de aburrimiento: con varias mujeres no pude concretar ni un encuentro. Daban vueltas, querían ‘seguir’ en Facebook para ‘conocernos’ más, o directamente no se daba un ida y vuelta para ir ‘a los bifes’. Fue la comprobación de que la histeria también llegó a Tinder”, asegura. Tato agrega: “Las mujeres no descartan el proceso de seducción, solo lo aceleran. Estas apps son pubs virtuales que provocan la inmediatez, por eso crecen a diario”.

Tinder es el lugar de moda para el levante. 6 de cada 10 eligen este método. 

La experiencia de César P. es bien distinta. Separado, fue usuario de Badoo, de Tinder y de Twoo. Y hace un análisis sociológico de cada red social: “Si tengo urgencia voy a Badoo; si tengo 2 días voy a Tinder y si quiero algo más trabajado me quedo con Twoo”. Pero, de todas maneras, reflexiona algo más masivo: “Igual donde se más consigue es en Facebook”, dice.

Según los entendidos, Twoo es para aquellos que tienen cierta nostalgia por el esfuerzo.

Daniela C. está de novio desde hace 6 meses. La particularidad es que conoció a su pareja a través de Tinder. Charlaron 3 días antes de conocerse y compartieron risas sobre las fotos de los perfiles ajenos. Pero en ellos funcionó como un imán una cualidad que escasea: no tenía faltas de ortografía.  “Fue lo primero que me llamó la atención”, confiesa.

Pero no era la primera vez que Daniela entablaba una relación amorosa por esta vía: antes salió con un muchacho al que conoció a través de Badoo. Y también atesora anécdotas familiares: se encontró on line, en Badoo, con el marido de su hermana. “Bajá ese perfil o se pudre todo”, amenazó. Y surtió efecto.

“A Badoo entro cuando tengo urgencia”, analiza César, frecuente usuario.

“A Tinder me la bajé en un bar con unas amigas. Perdí una apuesta con unos pibes que se jactaban de cuántas minas habían conseguido en esa red social. Salí con un solo pibe. No pasó nada y no lo vi nunca más. A los 6 meses me encontré en Tinder al marido de una actual amiga mía. Tenía 5 fotos de Facebook y hasta una foto con la hija”. La anécdota es de Vanesa P. Ella se pone seria y define a esta app como “buena”. “Pero no mi estilo para conocer gente”, aclara convencida.