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Que (no) te parta un rayo: qué hacer ante una tormenta eléctrica

Los expertos recomiendan no correr, deshacerse de todo material metálico, no refugiarse debajo de un árbol solitario y alejarse de los terrenos abiertos y despejados. La posición de seguridad más recomendada es quieto y de cuclillas. 

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La caída del rayo en Monte Hermoso, que provocó seis heridos, reflotó un tema que parecía olvidado pero volvió a instalarse: qué hacer y cómo prevenirse en caso de una tormenta eléctrica.

En Monte Hermoso resultaron heridas tres personas. 

Recibir el impacto directo de un rayo es casi una sentencia de muerte, ya que el cuerpo, y sobre todo el cerebro, no están preparados para las quemaduras que produce.

La caída de un rayo desprende hasta 15 millones de voltios. 

El cuerpo aumenta repentinamente en un grado su temperatura, lo que generalmente deriva en un paro cardiorrespiratorio a partir del shock.

En caso de sobrevivir al impacto del rayo, los efectos físicos son quemaduras en la piel, rotura de tímpanos, lesiones en la retina, caída al suelo por onda expansiva o agarrotamiento muscular debido a una tensión de paso ligera, lesiones pulmonares y óseas, estrés pos-traumático.

En Gesell hubo tres muertos y seis heridos en 2014. 

Sin embargo, si uno actúa rápido y sigue algunos consejos se puede estar seguro y sobrevivir a este fenómeno natural: una descarga eléctrica que se produce entre nubes de lluvia o entre una de estas nubes y la tierra, y que puede llegar a descargar hasta 15 millones de voltios.

Lo que recomiendan los expertos es:

  • Retirarse de todo lugar alto y refugiarse en zonas bajas no propensas a inundarse o recibir avenidas de agua.
  • Nunca echar a correr durante una tormenta, y menos con la ropa mojada, ya que es muy peligroso porque se crea una turbulencia en el aire y una zona de convección que puede atraer el rayo.
  • Deshacerse de todo material metálico y depositarlo a más de 30 metros de distancia, ya que los rayos aprovechan su buena conducción. La proximidad con grandes objetos metálicos es peligrosa, incluso cuando no se está en contacto con ellos, ya que la onda de choque producida por el rayo calienta sobremanera el aire, lo que puede producir lesiones en los pulmones.
  • Nunca refugiarse debajo de un árbol, una roca o elementos prominentes solitarios, ya que, por su humedad y verticalidad, un árbol solitario aumenta la intensidad del campo eléctrico. En cambio un bosque, aunque sea pequeño (no un grupo de árboles) puede ser un buen refugio, especialmente si nos cobijamos debajo de los de menor estatura.
  • Alejarse de terrenos abiertos y despejados como praderas, cultivos y campos de golf. En estas zonas se sobresale del terreno, convirtiéndose en pararrayos.
  • Aislarse del suelo y del contacto con charcos o zonas mojadas. Salir inmediatamente y alejarse de ríos, piscinas, lagos, el mar y otras masas de agua.
  • Alejarse y no refugiarse en pequeños edificios aislados como graneros, chozas, cobertizos. Las tiendas de campaña tampoco son seguras.
  • No refugiarse en la boca de una cueva ni al abrigo de un saliente rocoso, ya que el rayo puede echar chispas a través de estas aberturas y algunas son incluso canales naturales de drenaje para sus descargas. Sólo se estará seguro en una cueva si es profunda y algo ancha, mínimo un metro a cada lado.
  • La posición de seguridad más recomendada es colocarse quieto de cuclillas, lo más agachado posible. Al tocar sólo el suelo con el calzado, según de qué material sea, aislará mucho más. Sentarse o tumbarse sobre un objeto o material seco y aislante para estar más cómodos, incluso sobre la mochila si es que no tiene armazón metálico.