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Policiales Triple Fuga

En Ezeiza los prófugos serán compañeros de Mangeri y del ex baterista de Callejeros

Luego de ser recapturados, Cristian Lanatta y Víctor Schillaci se unirán a Martín Lanatta en su paso por el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, uno de los más modernos de Latinoamérica. Allí transcurren sus condenas varios presos famosos.

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Solo en su celda, el recapturado Martín Lanatta recibirá a sus compañeros de fuga: su hermano Cristian y su socio criminal Víctor Schillaci. El techo que los cobijará a los tres, al menos temporalmente, es el de el del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, una de las cárceles más grandes y modernas del país. 

El ingreso al complejo. 

Desde su concepción, este penal optó por una concepción que no era popular en las cárceles latinoamericanas: la de brindarle a cada interno una celda personal, dejando de lado los pabellones multitudinarios. Así, los Lanatta y Schillaci serán alojados en espacios separados.

Vista de la sala común de uno de los pabellones. 
En una celda como ésta se alojará a cada uno de los tres prófugos.

Los seis módulos en los que se acomodan los grupos de celdas, al mismo tiempo, son autónomos entre sí, lo cual permite agrupar a presos con historias criminales y personalidades similares, buscando limar la mayor cantidad de asperezas en lo que a convivencia se refiere. Hasta enero del 2015, la cárcel contaba con una población de 1.969 internos.

 

El Complejo comenzó a construirse en 1998 y la primera fase de la obra, comprendida por la Unidad Residencial II, el edificio administrativo central, el de mantenimiento y la cocina central se inauguró un año después. Los primeros internos fueron ingresados a la cárcel en febrero del 2000 y, poco a poco, se fueron terminando las restantes secciones del penal. 

Sumándose a las unidades de detención, el Complejo Penitenciario de Ezeiza cuenta dentro de sus instalaciones con el Hospital Central Penitenciario I, que cuenta con espacio para 50 pacientes distribuidos en dos plantas, y el Hospital Psiquiátrico de Varones.

 

Además, los internos que quieran completar su educación formal pueden acceder a estudios primarios, secundarios y universitarios (certificados por la UBA), y aprender varios oficios para luego desarrollarlos en los talleres de panadería, herrería, carpintería, zapatería, sastrería, imprenta y armado de carteras. 

La imprenta es uno de los espacios de trabajo incluidos dentro del penal

Pero quizás el rasgo más particular del complejo es el miniestadio Francisco I, que incluye vestuario, gradas, mesas con sombrillas y parrilla. Ése es el espacio de entrenamiento y juego del Social Deportivo de Fútbol Ezeiza, el equipo que formaron los internos del Módulo I, el cual cuenta con el padrinazgo del club Deportivo Morón y un DT de cierto relieve: Leonardo Fariña, ex marido de Karina Jelinek, preso por evasión impositiva. 

El equipo de fútbol del Módulo I, en pleno entrenamiento.

Pero los vínculos del equipo deportivo del penal con presos de cierto relieve no finaliza ahí. Según un persistente rumor, parte de la construcción de la cancha fue pagada por Ignacio Álvarez Meyendorff, uno de los principales financistas del cartel del Valle del Norte, quien estuvo preso en Ezeiza antes de ser extraditado a Estados Unidos. 

Reclusos célebres

Fariña no es el único preso de renombre con el que compartirán espacio los tres responsables del triple crimen de General Rodríguez. Pero no se cruzarán con otro personaje vinculado al tráfico de efedrina: Ricky Martínez (padre del actor Mariano Martínez), quien fue liberado hace seis meses, y había sido condenado a 14 años de condena como coautor del delito de contrabando agravado de sustancias.

Ricky Martínez y Eduardo Vázquez, sonrientes en el patio del complejo.

Otro de los internos de relieve en el Complejo Penitenciario de Ezeiza es Eduardo Vázquez. El ex baterista de Callejeros fue condenado a prisión perpetua en el 2013 por el brutal asesinato de su esposa, Wanda Taddei, a quien prendió fuego luego de una discusión. 

Jorge Mangeri comparte pabellón con Vázquez.

En el mismo pabellón que Vázquez, el 1-H, se encuentra Jorge Mangeri, el asesino de la adolescente Ángeles Rawson, también sentenciado a cadena perpetua. El ex portero decidió retomar sus estudios primarios dentro de la cárcel y cumple tareas de limpieza dentro del complejo. 

José Pedraza cumple 15 años de reclusión en Ezeiza.

 

Y hay un tercer preso de renombre alojado junto a Mangeri y Vázquez en el 1-H: el ex titular de la Unión Ferroviaria, José Pedraza. Condenado a 15 años de prisión como partícipe necesario del homicidio del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, a Pedraza se le negó la prisión domiciliaria en marzo del 2015.

Finalmente, el “Rey de la Cocaína”, Miguel Ángel Villalba, más conocido como “Mameluco”, también ocupa una celda en Ezeiza de la mano de una sentencia de 23 años por el delito de comercio agravado de estupefacientes. El encierro sin embargo, no consiguió domarlo: en el 2014 se descubrió que desde la cárcel dirigía una red de tráfico de drogas que operaba en el partido bonaerense de San Martín.

Vale mencionar que aunque sus muros ya no los albergan, supieron pasar por el Complejo de Ezeiza los hermanos Pablo y Sergio Schoklender, condenados por el asesinato de sus padres, el barrabrava de Boca Juniors Rafael Di Zeo y el narco colombiano Henry López de Jesús Londoño, alias “Mi Sangre”.