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Política elecciones 2015

Juan Manzur, de la Gripe A a las urnas quemadas en Tucumán

El nuevo gobernador de Tucumán fue acusado de alterar los índices de desnutrición infantil en su provincia. Al frente del ministerio de Salud nacional, tuvo la crisis de la gripe porcina y enfrentó otra polémica por su crecimiento patrimonial.

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Julio de 2009. Tal vez sea una de las fechas más importantes hasta hoy en la trayectoria como funcionario público de Juan Manzur, gobernador electo de Tucumán. Por esos días asumía como ministro de Salud en medio de la epidemia por Gripe A. El ministerio era una auténtica “braza caliente”: clases suspendidas, hospitales colapsados y preocupación por la expansión del virus H1N1. Manzur superaría la prueba.

En las semanas en que se expandió el virus y provocó pánico en la Argentina, el gobierno implementó la entrega de los medicamentos para atacarlo en los hospitales públicos. En total hubo 439 muertes y poco más de 7.100 casos.

En ese entonces, el propio Manzur había informado que el Gobierno destinaría $ 1.000 millones a “paliar y fortalecer” la estructura sanitaria en el país frente al avance de la gripe A.

Hasta febrero pasado Manzur ocupó un importante cargo en el Ejecutivo, aunque durante mucho tiempo prefirió no exponerse demasiado en público. En 2013, cuando fue electo diputado por su provincia, estuvo a punto de dejar el ministerio por órdenes de la presidenta.

En ese entonces se había barajado el nombre de Ginés González García para reemplazarlo, en el marco de una seguidilla de cambios en el Gabinete. Nada de eso ocurrió: Manzur sobrevivió.

UNA DENUNCIA POR GENOCIDIO

Las cifras son una debilidad del Gobierno. En Tucumán, el electo gobernador está acusado por la oposición de haber alterado durante su gestión como ministro de Salud provincial los índices de mortalidad infantil: en seis años al frente de la cartera, los casos se redujeron de 25.000 casos a 15.000 por año.

CFK elogió en varias ocasiones al ministro por su “buen humor”, incluso en cadena nacional.

Según se describe en A su salud, publicado hace un mes y calificado por el propio Manzur como un “libro de campaña”, esa situación le valió las críticas de un dirigente opositor de Tucumán, que lo denunció por “genocidio”.

La denuncia señala que se modificó la nomenclatura a partir de la cual los establecimientos médicos designan a un bebé “nacido vivo” o víctima de “muerte fetal”.

Desde el oficialismo, en cambio, señalan que durante la gestión de Manzur se logró reducir un 75% la mortalidad infantil.

“Luego de muchos años de estancamiento, la mortalidad materna viene cayendo en forma sostenida en los últimos 4 años”, sostuvo el entonces ministro en mayo de 2014 cuando presentó el informe. Manzur estimaba que de continuar bajando los índices, se lograrían 2,5 muertes por 10.000 nacidos vivos.

EL CRECIMIENTO DE SU PATRIMONIO

El crecimiento de su patrimonio también fue foco de una polémica. En 2003 declaró bienes y posesiones por $ 370.000, y en el informe presentado a fines del año pasado, $ 16 millones. Esta situación fue motivo de una investigación judicial.

Días atrás, en una entrevista con el diario La Nación, Manzur se refirió a las denuncias sobre ese tema y aseguró que se trata de una investigación que se encuentra cerrada. “Hay que creer en la Justicia, que me investigó por seis años y me dio la razón”, se defendió. Y señaló que el aumento patrimonial es debido a los negocios familiares. “Nunca como funcionario público tuve observaciones de algún organismo controlador”, agregó.

“Son $ 16 millones al 31 de diciembre de 2014, producto de un activo de $ 23 millones y un pasivo de $ 7 millones. Todo es fruto del trabajo en la actividad privada. Mi familia está vinculada a una actividad agropecuaria desde hace décadas”, remarcó.

HOMBRE JOVEN, LARGA TRAYECTORIA

El hombre que hoy fue electo gobernador de Tucumán tiene 46 años, uno de los más jóvenes de todo el país. De todos modos, su trayectoria lo hace parecer mayor.

Con 38 años compartió con José Alperovich la fórmula que lo llevó a la vicegobernación. Cuatro años antes había sido designado ministro de Salud de esa provincia. Tiempo antes fue secretario de Salud de La Matanza, durante la intendencia de Alberto Balestrini.  

A fines de los años noventa ocupó el cargo de viceministro de Salud de San Luis. Estudió medicina en la Universidad Nacional de Tucumán, y realizó la residencia en la ciudad de Buenos Aires, en el hospital Álvarez, donde decidió especializarse en medicina sanitaria.