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Algo turbio en Santa Fé y sus gobernantes

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Hola a todos ... gracias por leer mi caso, y enterarse cuán corruptos, charlatanes y mentirosos son las autoridades provinciales de Santa Fe, Argentina.

Paso a relatarles la situación, de la cuál soy víctima ...

Nací en 1953 (actualmente cuento con 62 años), en el 75 decidí radicarme en el exterior. Estuve viviendo en diferentes paises, donde trabajé y estudié. Cuento con estudios universitarios completos pero no son válidos en la República Argentina, podría revalidarlos pero eso es un trámite muy engorroso y caro (alrededor de 10 mil dólares estadounidenses, dinero que no poseo).

En 1998 terminé radicandome en Estados Unidos, donde trabajé y estudié leyes (Paralegal, que es diferente a abogado, cumple otras funciones). Una vez recibido, en el año 2003, apliqué para mi residencia pero me fue negada dado que el Gobierno Argentino (Registro Provincial de las Personas, Provincia de Buenos Aires) envió mi partida de nacimiento cómo de sexo femenino. Quizás fué un simple y craso error de algún empleado de esa repartición oficial, pero a mí terminó arruinandome la vida.

Aclaro que tenía toda mi vida organizada en este país pero, al haberme sido denegada la residencia, me encontré conque no podía ejercer dado mi status migratorio. Igualmente, aún estando ilegal se me permitió trabajar por mi cuenta en forma legal, pagar mis impuestos y llevar una vida cómo cualquier ciudadano americano. Terminé radicándome en la ciudad de Los Angeles, CA. Abrí mis propias oficinas,  desempeñandome cómo Consultor de Negocios..

Para corregir el error en mi partida de nacimiento, a fin de poder radicarme legalmente en Estados Unidos, contacté al Consulado Argentino en Los Angeles, CA, y a la Embajada Argentina. En ambos casos expresaron que nada podían hacer y me conectaron directamente con las autoridades causantes del error, el Registro Provincial de las Personas de Provincia de Buenos Aires.

Ante mi asombro, autoridades de este organismo  me exigieron regresar al país cómo única forma de subsanar el error cometido por ellos mismos en mi documentación, cosa que hice en 2010. Presenté el expediente que correspondía en dicha repartición solicitando enmienden el error, pero me fue negado (en respuesta escrita), exigiéndome acudir a la justicia, cosa que hice (aún hoy la causa esta “durmiendo un sueño eterno”). Pero esto me causó no poder regresar a Estados Unidos, y continuar con mi vida habitual, dado la diferencia existente en mi documentación personal.

Así fue cómo me encontré en situación de calle, sin medio de poder ganarme el sustento, sin documentos argentinos (estaban observados hasta que se solucionase lo de la partida de nacimiento) y con 60 años de edad, edad que cierra todas las puertas en Argentina.

Ante esto, no queriendo darme por vencido, decidí estudiar abogacía en la Universidad del Litoral (en forma libre) y pedí ayuda al gobierno de la provincia de Santa Fé en cuanto alojamiento y comida. Esta ayuda me la brindaron a través de la Dirección Provincial de Adultos Mayores, alojándome en el Hogar Antón Martín (de la localidad San José del Rincón, Sta. Fé). En mi aceptación dentro del régimen asistencial (ver foto #1 al pie de página) participaron en forma directa la entonces Ministra de Desarrollo de Sta. Fé, Lic. Mónica Bifarello, y el entonces Director Provincial de Adultos Mayores, el Sr. Diego Preziuso.

 

Al poco tiempo de estar alojado en dicha repartición comprobé serias irregularidades en el desempeño del personal de dicho Hogar, por lo que acudí a las personas anteriormente nombradas a fin de poner en su conocimiento dichas irregularidades. Las irregularidades consistían en mal desempeño de algunos empleados y, principalmente de la Directora del establecimiento, Sra. Hebe Liliana Gabas.

A modo de ejemplo paso a relatar algunas de esas "irregularidades":

1) algunos residentes cobraban pensiones, pero era la Directora quién les administraba el dinero. Les entregaba unos pocos pesos a la semana y jamás les rendía información alguna acerca del saldo. Incluso dos de estos residentes contactaron un abogado privado, y hubo un acuerdo privado para no continuar la causa penal. Esel día de hoy que estos dos residentes aún aducen haber sido estafados por la Directora Hebe Liliana Gabas ya que nunca se les rindió cuentas claras.

2) Esta misma Directora, Sra. Hebe Liliana Gabas, antes de irse del Hogar Antón Martín, trasladada "en comisión" cómo un intento de protegerla de los comentarios públicos de la ciudadanía de San José del Ricón, se llevó las tarjetas bancarias de cobro de los residentes. Estos, al acudir al banco, comprobaron que sus firmas en la institución eran adulteradas (falsas). No se quién falsificó las firmas, pero quién cobraba en nombre de los residentes era la Sra. Hebe Liliana Gabas.

3) Una de las residentes (Margarita) un día se cayó. La acostaron sin prestarle ninguna atención médica durante unos días. Al ser revisada por un profesional, varios días después, se le comprobó una leve fisura en la cadera que, a su avanzada edad, la obligó a usar silla de ruedas. Nadie investigó esta "mala praxis" por parte del personal interviniente, ocultando el hecho.

4) Yo mismo, estoy operado de la vista y tengo lentes intraoculares. Un día sábado amanecí con un orzuelo que me provocó, en unas pocas horas, una inflamación tremenda que abarcaba todo el ojo. Ese día la enfermera, Sra. Graciela Ramirez quién estaba de servicio pero se había retirado (abandonando el servicio) fué consultada telefónicamente pero no le interesó mi salud en lo más mínimo, expresó que cómo yo nada había dicho a la mañana temprano, cuándo ella estaba en la institución (yo aún no tenía la inflamación), yo debería esperar hasta el martes siguiente para que ella decidiese si era necesario me viese un oculista o no. Al día siguiente, domingo, pedí al personal del Hogar me llevasen al Hospital pero se negaron. Aclaro que por Reglamento de la Dcción. Provincial de Adultos Mayores ningún residente puede ir a un nosocomio por sí solo, debe ser acompañado por personal de la institución. Debí irme al hospital por mis propios medios bajo una lluvia torrencial.

Estos son sólo algunos ejemplos de la desorganización, y falta de control de las autoridades correspondientes, que existía en el Hogar Antón Martín.

Con toda esta información acudí al entonces Director Provincial de Adultos Mayores, Sr. Diego Preziuso, poniéndolo al tanto de la situación. Incluso llegamos a tener, en su propio despacho, una reunión donde además participó la Sra. Hebe Liliana Gabas que aún se desempeñaba cómo Directora del Hogar. Pero absolutamente se hizo al respecto por parte de las autoridades. Incluso, ante comentarios públicos que corrían en San José del Rincón acerca del accionar de la Sra. Hebe Liliana Gabas al frente del Hogar, ésta busco desligarse aduciendo que yo tenía severos problemas siquíatricos y que me negaba a tomar la medicación. Para respaldar sus dichos llegaron a falsificar mi carpeta médica, llegando a incluir certificados de profesionales que ni siquiera me entrevistaron jamás, pero de esto yo me enteré mucho tiempo después y lo denuncié penalmente.

Por consejo de algunos reconocidos vecinos de San José del Rincón comencé a hacer público todas estas situaciones vía el portal Facebook, donde incluso muchos vecinos aportaban información de hechos acaecidos antes de mi llegada a la institución y que jamás se investigaron.

Toda esta situación desencadenó diferentes reacciones:

1) Los delegados gremiales (uno de ellos un empleado apodado "Pelusa") acudieron a sus respectivos gremios solicitando que interviniesen para que yo fuese expulsado del Hogar Antón Martín y del Programa de Cobertura Asistencial para Adultos Mayores dado que a raíz de mis denuncias los vecinos le reprochaban su desempeño laboral.

De esta gestión de los delegados gremiales yo me enteré mucho tiempo después, cuando me entrevisté con una autoridad del Gobierno Nacional quién, queriendo ayudarme, recabó información del caso vía conocidos suyos en las esferas provinciales.

2) El Sr. Diego Preziuso, en ese momento aún Director de Adultos Mayores, me pidió que radicase todas mis denuncias en la Justicia provincial.

Lo hice, intervino la Fiscal Carolina Parodi, pero aparentemente lo único que hizo fué defender al Gobierno Provincial. Algunas denuncias directamente las desestimó sin siquiera investigarlas y otras las "cajoneó" hasta el día de hoy.

3) Intervino, en forma directa, la entonces Ministro de Desarrollo Social de la provincia, Lic. Mónica Bifarello. Se comunicó en forma directa conmigo solicitándome le enviase un relato pormenorizado del caso, cosa que hice. Días después ella misma me comunicó, en forma privada y extra-oficialmente en una visita que hizo al Hogar Antón Martín, que hiba a relevar de sus funciones al Sr. Diego Preziuso, que el nuevo Director sería el Sr. Santiago Seghesso, y que se investigarían todas mis denuncias (que en ese momento ya estaban en la Justicia). Incluso en esa misma visita me fué presentado el Sr. Santiago Seghesso, que había acompañado a la Ministro en su visita al Hogar.

Días después volví a entrevistarme personalmente con el Sr. Santiago Seghesso, quién me confió que reemplazaría a la entonces Directora del Hogar, Sra. Hebe Liliana Gabas, que la nueva Directora iba a corregir las anomalías. Además me presentó al Sr. Germán Boero, quién sería el nuevo Coordinador de Hogares Provinciales, en reemplazo de la Sra. Mónica Aquino. Finalmente, ambos, me pidieron que apoyase la gestión de la nueva Directora "poniendome su camiseta" (sic., palabras del Sr. Boero).

Al poco tiempo presentaron a la Sra. Yamila Rodríguez cómo nueva Directora del Hogar, pero se desempeñó por muy poco tiempo. No tenía la oficialización del cargo, los empleados del Hogar complotaban contra ella y sus directivas incluso utilizando sus portales particulares en Facebook para hablar mal de ella. La Sra. Rodríguez intentó normalizar el Hogar, puso mucho empeño en ello pero, al parecer, no recibió ningún apoyo concreto por parte de las autoridades lo que llevó a su renuncia. Incluso fué durante su corta gestión que yo me enteré fehacientemente de las irregularidades cometidas en mi carpeta médica, en la que se habían agregado certificados apócrifos. Ante esto, lo denuncié judicialmente y solicité una nueva evaluación siquiátrica donde quedó demostrado que mi condición no era la que se detallaba en mi carpeta médica.

El Hogar quedó dirigido por la entonces secretaria, la Sra. Olga Ruiz, quién desde mi óptica carecía de conocimientos y preparación para dichas funciones. Quienes en realidad mandaban eran un grupito de empleados, los que se habían opuesto activamente a la gestión de la Sra. Yamila Rodriguez, celebraban su alejamiento y apoyaban a la Sra. Hebe Liliana Gabas. Todo esto ante un silencio total de las autoridades provinciales, silencio que parecía complicidad.

Mi situación en el Hogar se tornó imposible de soportar. Había "orden" de algunos empleados de que no se me dirigiese la palabra, dejaron de brindarme alimentación viendome obligado a ir a retirar la vianda al Comedor Comunitario de la Municipalidad.

 

Fué en ese momento en que intervino la Defensoría Oficial de la Provincia de Santa Fé. Hicieron una evaluación íntegra de la situación en el Hogar, hallando serias irregularidades tanto edilicias, cómo en el desenvolvimiento de los empleados y de los residentes. Me consta que emplazaron a las autoridades provinciales a subsanar las irregularidades en un plazo perentorio, razón por la cuál el Director Provincial de Adultos Mayores procedió al cierre del Hogar, transfiriendo a los residentes a otros Hogares Provinciales (la foto X es el Acta firmada cuándo procedieron a mi traslado).

 

De aquí en más relato lo que me tocó padecer a mí, pues al haber sido separado de los demás residentes poco y nada sé de la suerte que pudieron correr.

En mi caso fuí trasladado a un Hogar de la localidad de Carcarañá, donde me alojé un corto tiempo pues luego las autoridades decidieron mi traslado al Hogar "Anita - Jardín de Amor" de la localidad de Carlos Pellegrini.

Al mes de alojarme en este lugar, tuve que viajar unos días por motivos personales, Solicité el permiso correspondiente, el cuál me fué acordado, e informé personalmente a la Sra. Analía Meinardi, de la Dirección Provincial de Adultos Mayores, con quién me entrevisté en dicha repartición.

A mi regreso al "Hogar Anita", día 12 de Julio de 2015, no me permitieron ingresar al establecimiento. Ningún empleado del establecimiento me mostró ningún documento oficial que reflejase esa determinación, pero en forma oral adujeron que era una orden de la Directora del establecimiento, Sra. Mabel Marcantoni.

Tampoco me entregaron mis pertenencias: ropa, enseres de cocina, periféricos de informática (entre los que había una impresora), etc. etc.

Ante esta situación me dirigí a las autoridades policiales, en Carlos Pellegrini, donde radiqué la denuncia pertinente. Al retirarme de la institución policial sufrí una severa descompensación por lo que fuí trasladado al nosocomio SAMCO de esa localidad. Mientras me atendían en la guardia se apersonó el Oficial que me había recibido la denuncia en la comisaría local junto al Director del SAMCO, quienes me propusieron hospedarme en ese nosocomio hasta que se solucionase mi situación, dado que me encontraba en situación de calle y se iniciaba la Feria Judicial, a lo que accedí. Ese mismo día se apersonó alguien que dijo ser Fiscal, me entrevistó, y en mi ingenuidad creí que intervenía a raíz de la denuncia que acababa de hacer horas antes.

Terminó la Feria Judicial y no había podido comunicarme con absolutamente nadie, ni con el Fiscal que me había entrevistado, ni con autoridades personales. Concurri a Tribunales, donde ubiqué al dicho Fiscal quién me informó que él ya no tenía nada más que ver en relación a mi caso (jamás me aclaró de qué se trataba el caso) y que debía ver a un Defensor Oficial, con quién quise hablar ahí mismo pero no me atendió aduciendo que aún no se había interiorizado del caso. Cuando le planteé que me hallaba en condición de calle me expresó que nada podía hacer y que debía solucionarlo yo mismo.

Me dirigí a la Dicción. Provincial de Adultos Mayores, en Santa Fé capital, donde me impidieron el ingreso y me solicitaron no regresar por allí. Fuí a la Fiscalía pero sin suerte alguna, incluso allí me enteré que algunas de mis denuncias habían sido archivadas por la Fiscal Carolina Parodi. Ante la imposibilidad de hallar alguna solución a la situación me dirigí a la Defensoría Oficial, quienes ya habían intervenido anteriormente a fin de ver si ellos podrían ayudarme en hallar alguna solución.

La Directora de este organismo me atendió personalmente, hizo algunas consultas telefónicas, y me expreso "que mi caso estaba judicializado" (sic) pero sin aclararme nada más.

Ese mismo día concurrí a Casa de Gobierno provincial, intentado ser recibido por algún funcionario y poder plantear mi situación.

Mientras me hallaba esperando ser atendido se acercó una persona, desconozco de quién se trata, me pidió le explicase la situación, y minutos después me informó que alguién del Ministerio de Desarrollo Social estaba viniendo para brindarme una solución definitiva.

Así fué. Vino una Señora quién, cómo solución provisoria, me ofreció a partir de ese mismo día alojamiento en un hotel con el cuál el Ministerio poseía cierto contrato. Me acompañó hasta dicho hotel y al retirarse me solicitó que al día siguiente fuese a la Dcción. de Adultos Mayores, donde me recibiría y trataría de hallar una solución definitiva. Cuando concurrí no la pude ubicar, a la semana el personal del hotel me informan que ya no me podía alojar más pues desde el Ministerio ya no cubrían más mi alojamiento. Volví a contactar a esta señora, quién ahora adujo que mi estadía en el hotel era sólo por unos días, y que de ahí en más toda la ayuda que me brindarían serían tres mil pesos mensuales hasta que me fuese otorgada una pensión graciable que me gestionarían de acuerdo a la Ley Provincial 5.110. Acepté este ofrecimiento pensando en que de esa forma yo me podría arreglar por mis propios medios, incluso podría retomar mis estudios universitarios que había tenido que abandonar dada la situación de calle en que me había puesto el Gobierno al quitarme, de forma tan arbitraria, la cobertura asistencial.

Lamentablemente este acuerdo fué verbal, la persona con quién lo hice no pude ubicarla nunca más, y al tercer mes dejaron de entregarme ese subsidio. Lo de la pensión graciable también fué una vil mentira, y volví a quedar en situación de calle y sin ingreso alguno.

 

De ahí en más fué imposible contactar a ninguna autoridad provincial. En Casa de Gobierno provincial no me permiten ingresar ni siquiera para presentar una nota por Mesa de Entradas, incluso en la última oportunidad en que estuve allí la policía me expulso de muy malas maneras cuando me encontraba esperando ser atendido por una persona que había accedido a recibirme. Lo mismo ocurre en el Ministerio de Desarrollo y en la Dirección de Adultos Mayores.

Tuve que vivir en la calle, situación que aún perdura, dependiendo de la buena voluntad de terceros para poder comer, algunas veces algún alma caricativa me permite lavarme la ropa y pasar uno o dos días en su propiedad.

Cuando asumió la actual gestión de gobierno en la provincia me comuniqué, via mensaje de Facebook, con el actual gobernador. Me contestó solicitándome le relatase detalles de la situación, cosa que hice y me volvió a escribir diciendo que había girado todo al área correspondiente. Días después me contactó alguien que dijo llamarse Alejandra Dupuy, que pertenecía a la Dcción. de Adultos Mayores, que desconocía mi caso, pero que al día siguiente me volvería a contactar con alguna novedad.

A más de una semana de ello sigo sin poder contactar a ninguna de estas personas. Llamé a la Dcción. de Adultos Mayores y me dicen que no hay nadie con ese nombre, el número telefónico gratuito de Casa de Gobierno suena eternamente sin que nadie lo conteste, el gobernador no contesta más mis mensajes vía Facebook, sigo teniendo la entrada prohibida en Casa de Gobierno, al igual que en la Dcción. de Adultos Mayores.

Mi interés actual es poder hacer pública mi situación, ver si logro una audiencia con el Gobernador santafesino, o con las actuales autoridades del Ministro de Desarrollo Social o de la Dirección de Adultos Mayores, a fin de hallar una solución definitiva al caso, o al menos poder recuperar mis pertenencias. Por ello es que acudo a este medio y ver si alguien puede ayudarme.

En cuanto a los documentos que avalan mis dichos, podrán verlos al pie de esta misma página.

 

Gracias a todos los que se tomaron su valioso tiempo en leer esta nota.

Atentamente,

Roberto Oscar Pereira

betopb@post.com

Twitter: pereira_r_o