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Mindy Glazer, la jueza de las casualidades increíbles

La magistrada estadounidense definió un mes atrás el futuro de un ex compañero de la secundaria a quien no veía desde hacía décadas. La semana pasada volvió a encontrarse a un conocido en su tribunal.

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Semanas atrás, la jueza Mindy Glazer, de la Corte de Fianzas de los Estados Unidos, se encontró en el banquillo de los acusados a un ex compañero de la escuela a quien no veía hace décadas.

La noticia se viralizó rápidamente. Increíblemente, la semana pasada, la magistrada tuvo en su tribunal a un ex compañero del crucero que había realizado tan sólo unos días antes.

A principio de julio, en una de las varias audiencias a las que asiste a diario, la jueza Glazer reconoció a un ex compañero de la escuela al que no veía desde que finalizaron los estudios.

Allí, un hombre vestido con el habitual traje de cárcel color naranja escuchaba la definición de la magistrada, que al finalizar, le preguntó: “¿Me recuerda de la secundaria?”.

En ambos casos, la jueza Mindy Glazer reconoció a los detenidos, y hasta se permitió hacer bromas.

El detenido se emocionó y comenzó a llorar. “Lamento verlo en este sitio, siempre me pregunté qué ocurrió con usted”, le dijo Glazer, que ante las lágrimas de su ex compañero, continuó hablando: “Este era el chico más amable de la secundaria. Yo solía jugar al fútbol con él, y mira lo que le ocurrió. Lo lamento mucho”.

Luego remató: “Lo que es triste es cómo ha envejecido”

Pero el llamativo encuentro de la jueza Glazer a principios de julio no fue el único que llamó la atención. Días atrás, volvió a definir sobre el futuro en libertad o no de otro conocido.

En esta ocasión se trataba de un hombre a quien había conocido, tan sólo unos pocos días antes, en un crucero cuando se encontraba de vacaciones. 

“¿Tuvo un lindo viaje?”, le preguntó Glazer a su juzgado. Entre risas, el hombre respondió: “¿Me vio bailar en el concurso de baile junto a la piscina?”. La magistrada, también sonriendo, dijo “definitivamente sí”.

Más tarde, a la hora de definir si el acusado podría escapar si se le dicta la libertad condicional, Glazer bromeó: “Si hubiera querido huir, lo podría haber hecho en el crucero”.