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Actualidad Misión imposible

Alquileres al rojo vivo: piden aumentos de hasta el 40 por ciento

El temor de los propietarios y la especulación de las inmobiliarias resultan un cocktail mortal para los inquilinos, que cada año encaran una ardua negociación para lograr el mejor precio. Firmar un nuevo contrato puede implicar el desembolso de 30 mil pesos. 

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Cada año comienza una odisea para aquellos que no tienen techo propio: renovar al mejor precio posible el alquiler o salir en busca de un nuevo hogar con el riesgo de pagar enormes comisiones. En la ciudad de Buenos Aires los valores de renovación contemplan, en algunos casos, hasta un 40 por ciento de aumento y los motivos de estos incrementos son diversos, a pesar de que aún no existen datos oficiales del Indec sobre la inflación de este año.

Los propietarios quieren una cláusula que les permita renegociar en caso que la inflación supere el 50%.

El levantamiento del cepo, la suba desmedida en las carnes y la quita de subsidios en las tarifas de luz (y próximamente en la de gas) empujaron a propietarios y a inmobiliarias a especular con enormes aumentos con actualizaciones semestrales y no anuales, como se acostumbraba.

A esto se suma la enorme demanda de usuarios para alquilar que se ven imposibilitados de acceder a su propia vivienda debido a los inalcanzables precios de compra del mercado y la escasa oferta de créditos. Incluso, según consigna el diario Clarín, aquellos que pueden acceder a uno deben percibir un salario elevado por encima de la media.

La renovación del alquiler contempla incrementos de hasta un 40 por ciento.

De esta forma, el destino del inquilino parece quedar atrapado entre el propietario del inmueble o la inmobiliaria. Y allí comienza una negociación ardua para intentar llegar al mejor precio. Los inquilinos reclaman cláusulas de rescisión después de los seis meses sin multas económicas y los propietarios una de renegociación si la inflación se dispara más del 50 por ciento.

La escasez de créditos para acceder a una vivienda favorece a los alquileres.   

En caso de no llegar a un acuerdo y verse obligado a buscar un nuevo hogar, el escenario asoma aún peor. Para firmar nuevos contratos de alquiler, se debe dejar un mes de depósito y otro de adelanto, mientras que la comisión inmobiliaria que por ley es del 4,15% en la Capital Federal alcanza, en algunos casos, a un 9%.

A esta compleja situación se le deben sumar los gastos de certificación de firma, revisión de garantías, Veraz y sello, todo por valores que en promedio rondan los 20 mil pesos.