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Actualidad Cuando el enemigo está en el celular

Los cinco peligros de Whatsapp

Infidelidades descubiertas, problemas psicológicos, peleas y hackeos. Cómo no caer en las trampas de este servicio que ya cuenta con 700 millones de usuarios en el mundo. 

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Si sos capaz de leer esta nota sin ver tu Whatsapp, aunque te vibre o suene el teléfono, al menos vas a poder decir que no corrés peligro de ser víctima de uno de los riesgos que tiene este servicio de mensajería instantánea que es usado por 700 millones de personas en todo el mundo. Muchos de ellos jamás dejan su celular al alcance de sus parejas y hasta se han topado con ladrones o estafadores sin verles la cara.  Como toda herramienta tecnológica, Whatsapp  sus beneficios y sus efectos contrarios. 

El enemigo de los infieles
“El whatsapp es el enemigo de los infieles y los ladrones”, opina Julián Zalloecheverría, uno de los ladrones de la banda que el 13 de enero de 2006 robó 19 millones de dólares del banco Río de Acassuso. Y su reflexión no parece ser equivocada. Muchos delitos se descubrieron por ese servicio de mensajería instantánea y muchas parejas se separaron al descubrir una infidelidad.
 El diario CyberPsychology realizó en 2013 un estudio en el que concluye que 28 millones de parejas rompieron a causa de Whatsapp.  
La mayoría de las separaciones fueron porque una mujer con sospechas revisó el celular de su novio (o al revés), y encontró mensajes comprometedores. Pero también hubo peleas porque el que recibió el mensaje no lo respondió (el síndrome del doble check delator de color azul) y eso genera que el otro pregunte: “¿Con quién estabas que viste mi mensaje y no me respondiste?”. El otro elemento de conflicto es la hora de última conexión. Hubo parejas que se distanciaron porque uno de los dos dijo que iba a dormir a las once de la noche pero su hora de conexión confirmó que de madrugada seguía despierto. Eso genera otra pregunta: ¿“Con quién hablaste o qué estuviste haciendo hasta las cuatro de la mañana?”. A favor de los “tramposos”: para la Justicia argentina, espiar un teléfono celular es un delito.

Cuidado con los ladrones
Otro peligro que puede ocasionar Whatsapp tiene que ver con el delito. “He hablado con especialistas y me han dicho que ese sistema de mensajería es imposible de hackear, pero también consulté a un hacker y me dijo que todo es hackeable, el tema es no perseguirse. Además, los que no usan Whatsapp se sienten marcianos”, dice a Big Bang News la perfiladora criminal María Laura Quiñonez Urquiza. 
En el Reino Unido quisieron prohibir el uso del Whatsapp porque se supone que es imposible de ser espiado por parte de las autoridades. "¿Permitiremos a los terroristas tener espacios seguros para que hablen entre ellos? Yo digo que no", dijo el primer ministro David Cameron.
En Brasil también quisieron bloquear el sistema porque en la empresa se negaron a colaborar en la investigación de una red de pedófilos que enviaba fotos y contactaba menores a través de grupos de Whatspp. En la Argentina, es una herramienta qeu comenzó a ser usada por los ladrones. Desde los que realizan secuestros virtuales hasta los que pretenden estafar vendiendo falsos productos. “Las numerosas vulnerabilidades encontradas la han situado como blanco perfecto para la distribución de malware y robo de datos personales. Esta situación se ha visto agravada por la escasa percepción de riesgos entre los usuarios de dispositivos móviles que apenas si toman precauciones para proteger su información”, explicaron fuentes de InnoTec System, firma de seguridad informática de la empresa española Entelgy, según informó el diario ABC de España.

Nuevos escraches
“Hoy los hombres son poco románticos. Se perdió la conquista, los hombres están vagos pero deben saber que lo fácil no está bueno. Estoy cansada de que te levanten por Whatsapp”, confesó la modelo y vedette Claudia Ciardone a la revista Paparazzi. Al menos a ella no se le ocurrió una modalidad que han implentado muchas mujeres: mostrar los mensajes o fotos que reciben de famosos o futbolistas. Hay varias modalidad de escrache. Uno de los casos más conocidos es el de  Vicky Xipolitakis, que prendió fuego al Pocho Lavezzi, delantero de París Saint-Germain, quien supuestamente le mando mensajes para salir con ella. En estos tiempos, mandar fotos o mensajes se convirtió en un arma para el levante. El uso de Whatsapp puede ser perjudicial para las relaciones de pareja. “Whatsapp es un canal perfecto para reforzar las relaciones en la primera fase de enamoramiento, no obstante después de esta etapa, puede acarrear problemas si uno de los cónyuges se obsesiona por estar en permanente contacto con su pareja o por controlar cuándo se conecta o desconecta”, explicó el psicólogo Enrique García Huete, encargado de la investigación encabezada por un grupo de terapeutas españoles.

 

Esa vos (y esa cara) no son mías

El boom de los audios grabados en Whatsapp también tienen su riesgo. Cualquier grabación, al igual que las fotos, pueden filtrarse. Eso lo sufrió en carne propia la diva Moria Casán. Este verano se filtró un audio en el que detalla su actual vida sexual y confiesa estar “porreada” junto a Vicky Xipolitakis. “Tengo harén. Mucho chongo: millonarios, pendejos sin un peso que me recontra garch... Y los cordobeses son los mejores garch... del planeta. Son libres, no tienen previa (...). Tengo dos o tres enamorados”. Luego denunció: “Estamos todos espiados. Fue una conversación privada que tuve con un amigo al que le robaron el celular y por eso viralizaron la charla”. El abogado penalista Miguel Ángel Pierri usa Whatsapp como una herramienta de trabajo.  “Es sencillo y directo. Y evita que uno pase el día hablando por teléfono o mandando mails. Pero si alguien tiene algo que esconder será mejor que no lo deje nunca por escrito. Tampoco en un audio. Es un sistema que puede pincharse. A mis clientes les aconsejo que sean cuidadosos con lo que escriben o pasan por Whatsapp. Siempre puede ser usado en su contra”, dice Pierri en diálogo con Big Bang News.

 

El riesgo de convertirse en tecnoadicto
Un estudio de la Universidad Kent State de Ohio, Estados Unidos, publicado en 2014 en la revista 'Computers in Human Behavior', analizó el compartamiento de un grupo de estudiantes que viven dependientes de su teléfono celular y por eso han sufrido estrés, ansiedad por el miedo a sentirse excluidos y una reducción de la sensación de felicidad.
Analizaron la actividad diaria de 500 estudiantes universitarios, que les permitieron tomar notas del uso que hacían del móvil (Twitter, WhatsApp, Facebook) y el nivel de ansiedad y de satisfacción que sentían. El estudio concluyó que los alumnos que utilizan con frecuencia su smartphone tenían peores resultados académicos y mayores niveles de estrés. En definitiva, se sentían más infelices.
“El uso indebido del servicio de mensajes Whatsapp puede ser peligroso porque crea adicción en algunas personas y deja huellas difíciles de controlar y borrar”, afirmó el catedrático de Psicología de la Universidad del País Vasco, Enrique Echeburúa, en una entrevista que dio al diario El Comercio de España. 
Los especialistas alertan que la adicción al Whatsapp se manifiesta cuando se pretende controlar a alguien, responder mensajes inmediatamente o mandar hasta 50 mensajes en una hora. Mirar el teléfono a cada segundo. 
"No hay aún cifras pero probablemente el uso indebido del Whatsapp sea mayor que el de internet", dijo Echeburúa.Es probable que ahora, después de leer esta nota, te preguntes si estás cerca de caer en algunas de estas cinco trampas.