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Actualidad Búsqueda desesperada

Mía y Brisa, símbolos del drama de los menores desaparecidos

Vecinos, amigos y familiares hacen marchas, carteles y panfletos para ayudar a encontrar a Mía y a Brisa, las dos menores desaparecidas. Una fue secuestrada y la otra cambiada por droga. Sus padres, en la mira.

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Brisa y Mía, las dos niñas desaparecidas en manos de sus padres, se convirtieron en símbolo del drama de los menores que siguen desaprecidos. En una cruzada mediática y por las redes se difunden sus imágenes para colaborar en la dramática búsqueda. Mientras tanto, la Policía revisa en las terminales de micros y se mantiene en alerta los puestos camineros en las rutas, por si se intenta sacar del país a las nenas. 

En el primer caso, Brisa, que tiene 5 años, es buscada desde julio. En un episodio confuso, el padre aclaró que la dejó en la esquina de la casa de la madre, para evitar cruzársela, pero los vecinos señalan que habría intercambiado a la nena por cocaína. 

Brisa habría sido intercambiada por droga.

Crimen y secuestro

El caso de Mía, de sólo 4 meses de vida, es desgarrador. Su padre degolló a su madre y huyó de la vivienda llevándola escondida. Como en varias oportunidades, había amenazado a su ex pareja cada vez que discutían, el asesino cumplió su palabra. La familia de la beba está desesperada por saber el estado de salud de Mía y les preocupa su alimentación.    

La beba tiene 4 meses y se desconoce su estado de salud.

LA OTRA MIA, SIN MAMA NI HERMANO

La semana pasada se buscaba a otra Mía. El caso había ocurrido en El Palomar. Se trata de la nena de 5 años que fue hallada sana y salva en Junín después de haber desapareció la noche en que su hermano y su madre fueron asesinados, fue un hecho que movilizó a la participación ciudadana, como en otros casos emblemáticos. Algunos terminaron en tragedia y otros siguen siendo un misterio. 

La última foto de Mía junto a su hermano, que fue asesinado junto a su mamá. 

Un caso en la que coinciden los elementos de que desaparece un menor y está vinculado una ex pareja de la madre del niño es el de Tomás Santillán, de 9 años, ocurrido en 2011. El menor fue visto por última vez ayer cuando volvía a su casa de la escuela. Cientos de policías rastrillaron las zonas rurales y lo buscaron casa por casa. Lo encontraron muerto en un campo lejano.

Entre los ejemplos, no se puede obviar la búsqueda de Candela Rodríguez, el que fue uno de los más convocantes. El lunes 22 de agosto de 2011 cerca de su casa en Hurlingham se perdió su rastro, y finalmente fue hallada muerta el 31 de agosto de 2011 con signos de asfixia dentro de una bolsa en una vereda de la calle Cellini, a tres kilómetros y medio de su domicilio.

Sin dudas, la búsqueda de Sofía Herrera permaneces gracias a la insistencia de la familia. Hace 7 años que mientras estaba pasando el día con sus padres y una pareja amiga desapareció. Desde ese momento es buscada, se realizaron distintas campañas de rastrillajes. En la actualidad, María, la madre de la niña continúa convocando en cada pueblo o ciudad que recorre para repartir fotos de su hija. 

A siete años de la desaparición, Sofía Herrera sigue siendo buscada. 

También en los casos de adolescentes perdidos, se generó una movilización intensa para ayudar a encontrarlos. Como es el caso de Melina Romero, la joven que salió a bailar y luego no se supo nada más de ella.  Al mes de la última vez que la vieron se encontró su cuerpo sin vida.  

Como éste caso se puede recordar el de Ángeles Rawson. La joven regresaba a su casa del colegio cuando se la vió por última vez. La imagen quedó registrada en la filmación de las cámaras de seguridad pero nada más se supo de ella. Luego se encontraron sus restos en el CEAMSE debido a que fue arrojada a un container con basura.  El portero del edificio donde vivía la joven, Jorge Mangeri, cumple una condena de prisión perpetua al ser considerado autor del crimen.

Otro caso distinto es el de María Cash, que salió hacia el norte a vender indumentaria diseñada por ella y nunca llegó a destino. Hace cuatro años que siguen la búsqueda sin novedades. 

Según datos del Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas, el año pasado se registraron 6047 casos. Si se tienen en cuenta las cifras de 2013, hay un incremento de 8,31%. En cada caso, es vital compartir imágenes y participar de las marchas y búsquedas para colaborar en el hallazgo de quién haya sido secuestrado o se haya perdido.

CONSEJOS

Al respecto, el presidente de Red Solidaria, Juan Carr, enfatizó que lo más importante es movilizarse rápidamente, y no esperar 12 o 24 horas. “Eso es una leyenda. Hay que apurarse. No importa si hacemos el ridículo”, subrayó. 

En primer lugar, recomendó presentar la denuncia en tres lugares: una comisaría, un juzgado y una fiscalía. “Si es feriado o están de vacaciones, siempre hay algunos de turno”, afirmó. En caso de que en la policía no quieran tomar la denuncia, pedir que entreguen por escrito esa negativa.

En segundo término, dijo que debe recurrirse a los bomberos, especialmente en las localidades rurales o ciudades pequeñas, y a las Defensorías del Pueblo.

El tercer consejo fue el siguiente: “Hay que organizarse como comunidad. Por ejemplo, si la familia relacionada con una empresa, hay que hacerlo dentro de la misma. Acá también son útiles las escuelas, los grupos scouts y las parroquias”. 

“Si la familia relacionada con una empresa, hay que hacerlo dentro de la misma. Acá también son útiles las escuelas, los grupos scouts y las parroquias.

La cuarta recomendación está relacionada con los medios de comunicación: “Ir a una FM local, a un diario local, a un medio nacional. Los medios tradicionales siguen siendo los grandes traccionadores”. 

Por último, aconsejó utilizar las redes sociales virtuales, en especial Facebook y Twitter. También mencionó Google + y LinkedIn, entre otras.