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Los secretos y trucos de belleza de Marilyn Monroe

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Marilyn Monroe, siempre bella.

¿Te imaginas tener a Marilyn Monroe como asesora de belleza?

La mirada sobre la estética y los cuidados del cuerpo, por la sex symbol número uno e ícono de la moda de todos los tiempos, decía que para dormir usaba sólo unas gotitas de “Chanel Número 5”, el reconocido perfume, pero sus “tips” trascienden las sábanas  e incluyen, a la vieja usanza, cuidados y rutinas faciales e integrales incluyendo hasta consejos sobre alimentación y descanzo

Sus más importantes consejos, publicados por El País, de España:

EL ROSTRO

1. La rutina facial, a capas: Ante la cámara, la piel de la actriz tenía un brillo espectacular que conseguía utilizando vaselina, crema hidratante de Nivea y productos del dermatólogo Erno Lazlo, como su bálsamo botánico reparador ‘Phormula 3-9’ o su hidratante 'Active Phelityl Cream’. El famoso 'Elizabeth Arden Eight Hour Cream’ estaba entre sus básicos, al igual que las cremas hormonales. Ante la falta de iluminadores, la vaselina jugaría un papel importante aplicada por ejemplo en los pómulos.

Marilyn daría más importancia al hecho de lucir una piel brillante que al moreno, tan en boga en la California de los años 50. En una entrevista concedida para la revista Pageanten 1952, la artista reconocía que para ella la piel morena no era “más atractiva que la piel clara, o incluso más sana”.

Fresca, de piel joven y siempre sexy.

2. El poder de una mirada seductora: Para añadir profundidad, utilizaba lo que Monroe llamaba “el ojo de Greta Garbo”, es decir, difuminar sombra blanca por el párpado móvil (la estrella fue una de sus precursoras). A veces jugaban con un efecto húmedo sobre los párpados, que Marilyn creía muy sexy, utilizando vaselina o una gota de aceite. La estrella también era una defensora de las pestañas postizas, que cortaba por la mitad y aplicaba solamente en la parte de fuera del ojo, para agrandar la mirada.

Se servía de cuatro delineadores: Uno blanco en la línea de agua para hacerlo más grande visualmente, uno negro para ese característico ‘cat eye’, uno rojo con el que aplicaba un punto en la parte de dentro del ojo para hacer que sus ojos pareciesen más blancos y uno marrón, que extendía ligeramente en las pestañas inferiores, simulando la sombra de las superiores.

 

El famoso contouring.

3. Sí al contouring, pero en los labios: Antes que Kim Kardashian, ya lo hizo Marilyn Monroe. El secreto de una de las bocas más deseadas de Hollywood estaba en las capas. Podía llegar a utilizar hasta cinco tonos diferentes para los labios, del más oscuro en los bordes al más claro en el centro. Primero se creaba la forma de los labios con el delineador más oscuro, como un marrón chocolate. Después, se rellenaba el resto de labios con otro delineador más claro. El siguiente paso era utilizar el rojo más vivo para ayudar a difuminar, pero sin llegar a las líneas más oscuras, para no restar profundidad al labio. Se aplicaba iluminador en el centro para dar más sensación de volumen y se remataba con un toque de bálsamo labial transparente.

Su mirada, que a tantos dejó ciego.

4. Y también en la nariz: Marilin utilizaba colorete para dibujar el contorno de la nariz de la estrella. Lo aplicaba en la punta, para conseguir el efecto de una nariz más corta y definida.

Ejercicio, dieta y su codiciada cama

5. Hacía ejercicio, pero no demasiado: Nunca se interesó por los deportes al aire libre ni “destacar en tenis, natación o golf”. Por el contrario, pasaba al menos diez minutos al día en su habitación “haciendo ejercicio con pequeñas pesas” para los músculos que le “gustaría mantener firmes”. Para mantener el busto en su sitio realizaba una rutina en la que levantaba pesas de 5 libras (unos 2,27 kilos) con los brazos y que repetía unas 15 veces. Después, hacía otra rutina en la que dibujaba círculos con las pesas hasta que se cansaba. “No cuento rítmicamente como la gente de la radio. No soportaría el ejercicio si me diese la sensación de que es reglamentado”.

Ejercicio, poco y focalizado.

7. La paleodieta: Lo primero que hacía antes de ducharse era desayunar una pastilla multivitamínica acompañada de dos huevos crudos que mezclaba en una taza con leche tibia. Pero por aquel entonces se creía que los huevos mantenían más proteínas crudos que cocinados. Para cenar, se acercaba al mercado y compraba un filete de ternera, cordero o algo de hígado y se lo hacía en el hornillo eléctrico de su habitación. De acompañamiento, “cuatro o cinco zanahorias crudas”, de las que “nunca se aburría”.

Como licencia, cuando volvía a casa de sus clases de interpretación, se tomaba un ‘hot fudge sundae’, una bomba calórica que lleva helado, nata montada, sirope de chocolate y frutos secos entre otros ingredientes. “Estoy segura de que puedo permitirme este capricho, ya que mi dieta está compuesta casi totalmente de proteínas" comentaba la actriz a la revista.

Dormir sin pijamas, su secreto para un buen descanso.

8. Pijamas, nunca: Dependiendo de su agenda diaria, dormía entre 5 y 10 horas cada noche, en una cama individual extra grande, con un único y pesado edredón para cubrirla tanto en verano como en invierno. Marilyn conocía los beneficios de dormir desnuda: “Jamás he llevado pijamas o esos repulsivos camisones, interrumpen mi sueño”.

9. Una filosofía anti-estrés que aplicaba al despertarse: En la entrevista paraPageant la estrella comentaba que odiaba hacer las cosas deprisa y en una atmósfera tensa. No era precisamente de las que se levantaba a la carrera de la cama. De hecho los domingos, que solían ser su día de ocio, tardaba al menos dos horas en despertarse, “disfrutando cada momento de la somnolencia”.

11. Serrar el tacón para su bamboleo de caderas: Es solo un rumor, pero se diceque el mito solía llevar un tacón media pulgada más corto que el otro para acentuar su movimiento de caderas, lo que le daba ese característico contoneo cuando andaba.

Hacerle caso y probar sus consejos puede ser, además de divertido, una muestra de que ayer y hoy la belleza es actitud y no hacen falta recetas milagrosas, caras ni sofisticadas para lucir bien.