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“Siempre le voy a estar agradecido”

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Con 21 años, Junior Pisanu es hijo de la reconocida modelo, Daniela Cardone. En los ‘90 se convirtió en una de las figura más importante de Argentina y hoy, a los 51 años, se la ve más linda que nunca. Ha decidido volver al look que la hizo famosa en su época estrellato: morocha, con pelo corto y un cuerpo súper trabajado.  

A pesar de ser mamá y abuela, revoluciona las redes sociales con sus fotos sexies y como ella se denomina Granmilfs (mujeres que mantienen su perfil sexy a pesar de abuelazgo).

Cuando eras chico, ¿cómo sobrellevabas ser el hijo de la morocha del momento?

De chico siempre fui muy pegado, muy celoso y muy posesivo con ella. Después, con el tiempo se fue alejando esa faceta mía y ahora con tal de que sea feliz, está todo bien.

 Hace 20 años tu mamá estaba en la cima de la fama, ¿cómo fue crecer en ese entorno?

Y sí, era una locura. Imaginate, era la morocha argentina. Crecer en ese ambiente no es para cualquiera, hay que bancarse muchas cosas. Los fotógrafos no paraban. La prensa no nos dejaba en paz. Mucho ruido, ¡mucho bolonqui!

Con los viajes ¿cómo te llevabas?

Viajábamos mucho. España, Madrid, Barcelona eran los lugares en los que más la requerían. Ella se iba a trabajar y a mí me cuidaba mi abuela.

¿Te llevaba siempre?

No siempre, cuando me quedaba en el país por suerte siempre estuvo mi viejo. Él es incondicional. Me pone los pies sobre la tierra.

¿Te divertías?

Al principio no me gustaba pero después lo fui entendiendo y me fue gustando cada vez más. Obviamente que pasaba tiempo sin verla, sin dudas. Pero me la fui bancando y fui aprendiendo poco a poco. Trataba de divertirme.  Es duro, pero de todas maneras me ayudo a ser más independiente.

Me imagino que en el colegio las bromas de tus compañeros estaban presentes.

¡Siempre! Que mi vieja estaba buenísima y que mi hermana también. Me tuve que hacer respetar y luego las jodas desaparecieron. 

¿Cómo te comportabas cuando eras chico? ¿La hacías renegar?

Como hijo era terrible. Muy caprichoso y, como te dije, muy posesivo. No me gustaba que se le acerque nadie. Y sí, la hacía renegar mucho, creo que para hacerme notar.

¿Cuánto tuvo que ver tu mamá en tu vida profesional?

Mucho, aunque no me dedico al modelaje. Sí hice fotos y desfiles, pero lo mío va más por el lado de la actuación. En el colegio hice muchas obras y arranqué a estudiar teatro antes de terminar la secundaria. Hice tres años en Timbre 4 con Claudio Tolcachir, después hice un año de dirección de cine en La Fundación Universidad del Cine (FUC). En el 2014, me fui a Chile con una oferta de laburo y me quedé estudiando en la academia de Fernando González Mardones. Hace dos meses que volví y quiero retomar los estudios de teatro y dirección de cine.

¿Cómo ves esta nueva faceta como DJ?

La veo espectacular. Es lo que más le gusta: la música y sé que lo disfruta mucho. Siempre que nos juntamos es para escuchar sus nuevos sets. La verdad, la tiene muy clara.

¿Cómo la definís?

Ella es una mujer súper independiente, con un humor magnifico. Es todo un personaje. Pasión y dedicación, es lo que siempre pone en todo lo que hace. Mi vieja significa muchísimo como todas las madres. Le voy a estar agradecido siempre, primero por darme la vida y después por matarse laburando para que no me falte nada. El amor que siempre me brindó y la enseñanza de nunca bajar los brazos, de darle para delante, cueste lo que cueste.

Sin duda, a pesar de dedicarse 100% a su trabajo, el rol de madre lo cumplió a la perfección. Con dos hijos que están construyendo sus caminos y un nieto, queda en claro que Daniela Cardone es una súper mamá. Una mamá 2.0.

Fuente: vo-ve.com