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Más pinas que las gallutas

Consoladores: ¡soltalo, que no vuela!

¿Estás usando mucho tu vibrador? Ojo, que se puede volver una adicción.

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Cada vez más mujeres se hacen cargo de su predilección por autosatisfacerse, sin pruritos. Son mujeres conectadas consigo mismas y con su placer sexual. Pero no todas son buenas noticias: la Escuela Médica de la Universidad de Yale (EE.UU.) hizo un estudio sobre mujeres que usan su vibrador de manera habitual, y resultó que el exceso en su uso causa adicción en algunos casos.

Modelos para todos y todas.

Las damas pueden experimentar dos tipos de orgasmos: el de clítoris, estimulando a ese pequeñito que tiene nada menos que 8.000 terminaciones nerviosas, o el uterino, aunque sólo el 30% lo consigue. Los vibradores, para estos casos, son muy efectivos, pero si se manifiestan dificultades para llegar al clímax de otra manera que no sea mediante un aparato, ¡alarma encendida! Esto puede suceder porque quienes acuden mucho al vibrador tienden a disminuir su sensibilidad a otros tipos de estimulación, y a aplacar terminaciones nerviosas del clítoris, sobre todo si se frecuentan las máximas potencias a disposición. El clítoris, en definitiva, puede entumecerse.

Colores del arco iris.

No hace falta sacar cuentas de cuántas veces se usa el amante a pilas, en tanto no se tengan dificultades para sentir placer cuerpo a cuerpo. Si sólo se logra el clímax con el vibrador, hay ejercicios para mejorar ese punto, y también se pueden dejar de usar los adminículos sexuales por un tiempo y redescubrir otras formas de placer.