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Por todo el cuerpo Paleo Diet como alternativa para adelgazar

Lo que el verano nos dejó: kilos y más kilos

Teletransportarnos a otra era mediante un buen plato de comida puede ser una gran opción para bajar los rollitos que sumamos al transportarnos a la costa atlántica.

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En la era paleolítica, la mayoría de las calorías de la dieta humana provenían de los animales, sus huevos, pescados, mariscos, y pequeños o no tan pequeños mamíferos. La propuesta de la dieta paleo es volver a estas fuentes y comer como nuestros antepasados.

Los de esta dieta, entonces, son las verduras ante todo, luego los alimentos de origen animal, y por último la fruta, los frutos secos, semillas, aceites (de oliva o de coco), especias y hierbas. Es posible que cueste un poco centrar el régimen alrededor de las verduras, ya que estamos acostumbrados a ingerir comidas procesadas, empaquetadas y altas en carbohidratos, pero vale la pena el esfuerzo.

La lista de lo que no se puede mi mirar es obvia: gaseosas, azúcares, grasas químicamente alteradas y comidas altamente procesadas. Sin embargo, otras comidas generalmente aceptadas, tampoco son bienvenidas: granos procesados (cereales, trigo, harina y sus derivados como el pan, la pasta, el maíz, etc). Estos productos son inapropiados para el consumo humano, ya que nuestros genes y sistema digestivo no han tenido tiempo para adaptarse a la estructura proteínica de los granos y su carga de carbohidratos.

El consumo moderado de café, lácteos, alcohol, chocolate, arroz (preferentemente blanco) y legumbres, que son bajos en proteínas pero ricos en minerales como potasio y magnesio, puede ser un beneficio nutricional a la dieta, sin consecuencias negativas. ¡Al fin una buena, bien!

Como todas las dietas, la paleo tiene sus contraindicaciones a tener en cuenta: es posible sufrir un déficit de vitamina D a corto plazo, puede provocar el “efecto rebote” a causa de la rápida pérdida de peso, y requiere atención a las carencias nutricionales de los lácteos y las legumbres. El consumo de grandes cantidades de proteína animal atiende el cuidado del colesterol, por lo que merece especial reparo. Algunas personas que han seguido esta dieta han presentado cuadros de fatiga, irritabilidad o fiebre al eliminar legumbres y cereales. 

Si creés que éste tipo de dieta te puede gustar, no olvides consultar a tu médico para ver si estás en condiciones de seguirla. A afilar los colmillos, y ¡buen viaje al pasado!