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Mundo secuencia impactante

Así desapareció el segundo lago más grande de Bolivia

El fenómeno de El Niño, el aumento de las temperaturas y la mano del hombre son algunas de la causas de que el lago Poopó se esté convirtiendo en un desierto.

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El lago Poopó, que fuera el segundo más grande de Bolivia después del Titicaca, hoy está casi seco y se va transformando en desierto por el fenómeno climático conocido como El Niño, la mano del hombre y el calentamiento global.

Del cuerpo de aguas poco profundas que alguna vez llegó a 2.337 kilómetros cuadrados de extensión, sólo quedan pequeños humedales y charcos. Unas pocas gaviotas atrapadas se pelean la poca comida bajo un sol de plomo.

Sólo quedó una tierra yerma y salitrosa del espejo azul que era el lago. Los pescadores también se han marchado y abandonaron sus botes, que la tierra ha ido cubriendo de a poco.

"El lago no se ha secado de la noche a la mañana", dice Martín Colque, alcalde del pequeño poblado de Toledo a 210 kilómetros al sur de La Paz, uno de los municipios más pobres del país. "Ahora la gente está vendiendo sus ovejas, que era su único capital, y se han marchado a las ciudades. Por la sequía no hay pasto para alimentar al ganado".

"Se pudo hacer algo para prevenir el desastre. Empresas mineras han desviado las aguas desde 1982 y eso ha ido mermando el caudal, que también se redujo por la sequía", explica Ángel Flores, dirigente de la zona.

Por milenios, El Niño ha castigado con sequías a esta región árida del altiplano, lo que provocó drásticos descensos del Poopó en los años 40 y a mediados de los 90. Al fenómeno se ha sumado, en los últimos 30 años, el desvío de aguas para uso minero y agrícola, la contaminación y la evaporación acelerada por el aumento de temperaturas debido al calentamiento global.

Los registros más antiguos sobre el comportamiento del nivel de aguas datan de 1920. En su mejor momento, había 30 cooperativas de pescadores que aglutinaban a unos 900 socios. Hoy no hay ningún pescador. Los pescadores migraron o cambiaron de empleo.

El incremento de temperaturas en los Andes es un hecho y está provocando también el retroceso de glaciares bolivianos. Otro estudio del consorcio alemán Gitec-Cobodes indicó que en 2013 el Poopó recibió 161.000 millones de litros de agua menos de los que requiere para mantener un equilibrio natural.

El Poopó y el Titicaca, el lago navegable más alto del mundo que comparten Bolivia y Perú, están unidos por el río Desaguadero que viene de Perú y recorre 400 kilómetros. El Titicaca aporta el 20% del agua y ese caudal no ha disminuido, el otro 80% lo aportan otros tributarios. 

El nivel del Titicaca está en rango medio porque 2015 fue un año seco, dice Alfredo Mamani, presidente de la Autoridad de ese espejo de agua.

Mamani dice que el Poopó ha tenido siempre ciclos de altas y bajas y que la gente sólo ve el presente. El presidente Evo Morales, defensor de la Pachamama (Madre Tierra) y duro crítico del historial ambiental de las potencias, coincide con Mamani. Nacido en una aldea rural cerca del Poopó, el mandatario calificó de exageradas las reacciones.

"Puede que estemos en otro momento crítico de variabilidad climática, que afecta en períodos de 10 años que ya hemos pasado y superado, pero si además fuera por cambio climático, sería más severo", señaló el hidrólogo Mamani.

La pesca era la principal actividad productiva de los habitantes de la zona.

"Los ríos ya no aportan suficiente agua dulce y la que traen está contaminada... es más arena y barro que agua", afirma un documento de organizaciones de la zona.

A finales de 2014 un estudio de la Universidad Técnica de Oruro encontró niveles de metales pesados como el arsénico, cadmio, plomo y zinc por encima de lo normal en el agua y elsedimento del lago. El agua contenía siete veces más de cloruro. Ese año ocurrió un dramático evento que dejó "millones de peces muertos".

La salud del Poopó ha puesto al desnudo las debilidades de una economía altamente dependiente de las materias primas. Los minerales ocupan el segundo lugar de las exportaciones después del gas natural.