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Mundo ¿SEXO DÉBIL?

Jóvenes, corajudas y feroces: las mujeres que aterrorizan al ISIS

Sirias, kurdas, iraquíes y cristianas se alistan en distintas milicias para combatir el terror del Estado Islámico. Historias de vida detrás de la línea de fuego. 

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La amenaza de ISIS es tan apabullante que provocó algo que parecía imposible en el mundo árabe: las mujeres se sumaron a la guerra como combatientes y ya mostraron su ferocidad en el campo de batalla. Sirias, kurdas, iraquíes y hasta cristianas que viven en países de Medio Oriente se enfrentan al terror de Isis fusil en mano.

Los miembros de ISIS temen morir en manos de mujeres.

Ocurre que los milicianos del Estado Islámico creen que si mueren en combate a manos de una mujer, sus almas arderán en el infierno, al contrario de lo que sucedería si caen a manos de un hombre. Con esta premisa, se formaron varios batallones para atormentarlos y hasta hacerlos retroceder.

Cada vez se suman más mujeres a la guerra.

El batallón de las chicas

En Siria, epicentro de los combates, ya hay 800 mujeres que durante los últimos tres años forman parte de la Guardia Republicana del Ejército. Se conocen como Katiba el Benat —el batallón de las chicas—, tal como las bautizaron el resto de soldados.

Una combatiente consuela a una compañera.

Sausa, de 23 años cuenta a El País: “la primera vez que maté a un hombre sentí un escalofrío. Es como una sensación rara entre el miedo y una punzada en el estómago. Luego lo normalizás, y pensás que cada terrorista que mates son vidas que salvás”. Sausa ya se cargó a tres terroristas. 

El entrenamiento dura dos meses.

De 2.500 postulantes sólo aceptaron a 800, y todas aseguran que se alistaron “por la patria, por Siria y por apoyar a los hombres en su defensa”. En medio del conflicto se formaron 20 parejas. Si bien reciben un mismo sueldo, a diferencia de ellos, ellas disfrutan de una semana libre por mes.

Siria e Iraq entrena combatientes femeninas. Les temen.

“Se trata del único batallón femenino completo de un Ejército regular en el mundo árabe. El resto forman parte de movimientos no estatales como las kurdas”, revela con orgullo un general cuyo nombre de guerra es Alí.

 

Francotiradoras entrenando.

Y remarca que son muy buenas francotiradoras, pero no son las únicas.

Las kurdas, el terror de ISIS 

 La lucha contra ISIS es una causa común. Todas pelean, sin distinción de edad.

Las Unidades Femeninas de Protección, conocidas también como YPJ por su nombre en kurdo (Yekineyen Parastina Jine) es un grupo de milicia compuesto exclusivamente de mujeres. Más de siete mil voluntarias con edades entre 18 y 40 años combaten al Estado Islámico en Siria.

Un batallón de elite kurdo. Mujeres de armas tomar.

Todas jóvenes solteras, las kurdas se entrenan durante solo un mes antes de entrar en combate contra el EI. El combate puede empezar en cualquier momento, impredeciblemente.  "Organizamos estos campamentos donde se dan las condiciones apropiadas y cambiamos de lugar constantemente", explica la comandante de las YPJ.

Ceremonia de iniciación. De allí, al frente.

Los padres Gulán, una joven kurda de 18 años, son conscientes de que ella puede morir, pero igual quieren que ella vaya a entrenarse, según el relato que hacen los periodistas de RT.

Sus hazañas son reconocidas en el mundo. Y se ganaron un lugar en su sociedad.

"El EI nos atacó. Se llevan a nuestros niños, les cortan las cabezas. Secuestran a nuestras hijas y las deshonran", relata el padre de Gulán. "Rezo para que nunca la tomen como rehén. Y si ocurre, que se dispare la última bala que le quede", agrega. 

 

A principios de año yihadistas del ISIS lanzaron una ofensiva contra la ciudad de Kobané. Después de masacrar a todos en los alrededores, los terroristas retrocedieron. Durante los combates, feroces y desiguales, las guerrilleras del YPJ se convirtieron en iconos, heroínas, ya que tuvieron un papel determinante en esta batalla. Era matar o morir. 

Las cristianas

Los siríacos hablan y rezan en arameo. La mayoría es ortodoxa o jacobita, y una minoría católica, que se unió a Roma en el siglo XVIII. Están presentes en el Líbano, Siria e Irak, donde combaten con ferocidad. Babilonia, peluquera hasta que decidió tomar las armas, es un caso de muchos.

Las cristianas que combaten al ISIS son una minoría.

Forma parte de un batallón compuesto por decenas de mujeres siríacas bautizado "las fuerzas de protección de las mujeres de Mesopotamia". “Soy cristiana practicante y pensar en mis hijos me hace más fuerte y determinada en mi lucha contra DaeshISIS)", explicó. 

El entrenamiento militar, tan riguroso como el de los hombres. 

Ormia, de 18 años y ya estuvo en combate. "Estaba aterrorizada por el ruido de los cañones, pero el miedo se disipó rápidamente. Me gustaría mucho estar en primera línea en la lucha contra los terroristas".

Ellas no pierden su femeneidad, pero están dispuestas a todo. 

Ella es parte de un grupo de combatientes kurdos, cristianos y árabes, creados hace dos meses y reciben el apoyo de Washington en la región.