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Mundo Desafíos en américa latina

La agenda del Papa: mar para Bolivia y desaparecidos en México

Francisco enfrenta dos pedidos de alto impacto político: una salida al Pacífico para el país de Evo Morales e interceder antes el estado mexicano para el escarecimiento de la desaparición de los “normalistas” de Ayotzinapa.

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Por voluntades propias y ajenas, el Papa argentino se convirtió en una suerte de canciller global. Un referente religioso, social y político con ganas de jugar en el tablero geopolítico. A diferencia de su antecesor Benedicto XVI, centrado en cuestiones dogmáticas, Jorge Bergoglio está interesado en dejar una marca terrenal.

Recibió a (casi) todos los referentes importantes de la Argentina y del mundo, empatizó con los náufragos de Lampedusa, lavó los pies de convictos y convocó a multitudes en América latina.

Y esta región, precisamente, vuelve a asomar en su horizonte. En las últimas 24 horas, dos grandes temas convocan al pontífice desde estas latitudes.

La salida boliviana

El primer llamado llegó desde Bolivia, uno de los tres países que pisó en su última gira latina. El presidente Evo Morales se mostró dispuesto a "restablecer las relaciones diplomáticas para que en menos de cinco años se resuelva el tema del mar para Bolivia, una salida al océano Pacífico con soberanía".

Evo apuesta a la mediación de Francisco.

Un tema recurrente, con una novedad relevante. Para cumplir ese objetivo, dijo el presidente aymara, "el hermano papa Francisco" podría hacer de garante. Evo invitó a Michelle Bachelet “a viajar allá (por el Vaticano) y resolver esta demanda”.

Como era de esperar, Chile frenó el entusiasmo que baja de los Andes. Si se retoman las relaciones, "debe ser sin condiciones", avisó el portavoz gubernamental Marcelo Díaz.

Para separar aún más las posiciones, el canciller Heraldo Muñoz lamentó “que el gobierno de Bolivia nos esté diciendo que la integración bilateral está sujeta a la resolución de su reclamación marítima (...) Los pueblos no se merecen estar distanciados tanto tiempo".

Política y religión vuelven a cruzarse en el camino papal.

Por este tema, Bolivia -que perdió el acceso al mar en una guerra durante el siglo XIX- rompió relaciones con Chile en 1978. Cuando estuvo en Bolivia, Francisco exhortó a ambos países a dialogar para resolver sus diferencias. Fiel a su discurso, dijo que el reclamo “no es injusto”.

La justicia mexicana

Si el papa decide meterse de lleno en la cuestión boliviana, es de esperar que no sea la única en su agenda latina.

La Red de Inmigrantes Unidos por México lanzó una campaña para que sucesor de Pedro se reúna con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa.

El pedido se motorizó por internet y apunta a que el papa reciba a una delegación durante su viaje a Filadelfia en septiembre. El Vaticano todavía no respondió.

Los 43 estudiantes “normalistas”.

"Él es el líder espiritual. Queremos que vea la tragedia que estamos viviendo en México", contó Perla Lara, una vocera de la coalición. “Los 43” de Ayotzinapa representan un vacío enorme para un país ya castigado por el descreimiento total en sus estructuras de gobierno.

La versión oficial dice que en septiembre de 2014 fueron detenidos por policías municipales y luego entregados a sicarios que los quemaron en un basurero, para lanzar sus restos a un río.

Los padres y grupos que pelean por el esclarecimiento de un crimen siniestro desconfían de ese relato.​

Su esperanza -como la de Evo Morales- es que Francisco tenga las cartas que hasta ahora nadie demostró tener.