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Mundo expectativa por los resultados

Venezuela: la oposición habla de un "triunfo electoral histórico"

En un día de tensión e incertidumbre, se estiró el cierre de los comicios. Lilian Tintori no pudo lograr que votara su esposo, Leonardo López.

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Incertidumbre y tensión son acaso las palabras que mejor se ajustan a lo que han sido las elecciones legislativas celebradas este domingo en Venezuela.

Las elecciones legislativas dividen a Venezuela. 

El gobierno de Nicolás Maduro extendió una hora más el cierre de los comicios, mientras la  oposición de la Mesa de Unidad Venezolana le reclamaba que aceptara la derrota, lo que implicaría ceder el control del Congreso después de 17 años.

“No tiene justificación esta demora manteniendo los centros abiertos cuando el pueblo venezolano se expresó de manera clara”, afirmó Julio Borges, dirigente opositor.

Manifestaciones en las calles de Caracas. 

En un hecho casi sin precedentes —sólo comparable con el referéndum para la reelección continua de Chávez, en 2007— voceros del gobierno le reclamaron a la gente, sobre todo la juventud, que concurriera a votar para derrotar a la “ultraderecha”, que es el mote que le cargan a los disidentes.

Según trascendió, el presentismo oficialista habría sido menor al esperado, y que el total de votantes habría alcanzado el 75 por ciento del electorado.

A través de su cuenta de Twitter, el presidente felicitó a los venezolanos por el hecho cívico, pero eludió cualquier triunfalismo.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro. 

Además, Maduro había expresado que esperaba establecer un diálogo con el nuevo Poder Legislativo que surja de los comicios, “independientemente del bando que obtenga la mayoría”.

LEOPOLDO LÓPEZ NO PUDO VOTAR

Finalmente, el preso político recluido en la cárcel militar de Ramo Verde no pudo emitir su voto, pese a que su esposa, Lilian Tintori, había dicho que se le llevaría una urna electrónica para que sufragara.

Lilian Tintori, la mujer del dirigente Leopoldo López. 

“Leopoldo López no pudo votar y tampoco pudo votar ninguno de los presos políticos y de conciencia”, afirmó el diputado Julio Borges, en una conferencia de prensa emitida por el canal en vivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) opositora en Internet.

Julio Borges, dirigente opositor. 

La fiscal general de la República, la oficialista Luisa Ortega Díaz, había afirmado esta mañana que López estaba inhabilitado para el ejercicio de cargos públicos, pero que tenía “plena vigencia el ejercicio del derecho al voto”.

La fiscal Luisa Ortega Díaz. 

Ortega Díaz aseguró que, por lo tanto, el Ministerio Público iba “a dirigir en la mañana de hoy una comunicación al CNE a los fines de que trasladen una mesa hasta el sitio donde le corresponde votar para que pueda ejercer su derecho al sufragio”.

EL CLIMA SOCIAL

Estas elecciones se realizan en medio de un marco social muy complicado y sin precedentes por la profundidad de la crisis. Una inflación superior al 200 por ciento, sumada a una disparada espectacular del dólar paralelo, están haciendo estragos en los ingresos de los sectores más carenciados.

A esto se le agrega el terrible desabastecimiento, que ha obligado a la gente a tener que comprar sólo una vez por semana en los supermercados por medio de un complejo sistema de libreta electrónica de racionamiento, pero sin garantía de encontrar productos básicos como harina, pollos, leche o elementos de higiene personal y pañales.

El desabastecimiento golpea a los sectores más humildes.

Por eso, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, una de las principales figuras de la mesa opositora, que reúne a una treintena de partidos, hizo un insistente llamado a la calma.

Henrique Capriles pidió que no haya “un estallido social”. 

“Los venezolanos no queremos un estallido social, no queremos una guerra, los venezolanos queremos que triunfe nuestro país, nuestra Venezuela”, expresó.

Sin embargo, más allá de la situación social, los comicios se desarrollaron sin incidentes de gravedad, más allá del reporte de algunos casos de electores alcoholizados y otros que destruyeron los comprobantes de voto que deben depositarse en urnas que funcionan como resguardo por si el sistema electrónico se descompusiera. 

También se mencionó el caso de tres personas que intentaron acceder a sus lugares de votación vestidos con uniformes de las fuerzas armadas y el de otra que quiso hacerlo portando un arma.