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Policiales Polémica

El "síndrome del Justiciero": en un año lincharon a diez ladrones

Los casos de “justicia por mano propia” no paran. Hasta el papa Francisco manifestó su preocupación. Los dos últimos casos: el motochorro desfigurado en Floresta y el supuesto violador golpeado en Ensenada.

 

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Hay psicólogos que lo llaman el “síndrome del Justiciero”, aunque de acto de justicia tenga poco y nada: cada vez más ladrones son golpeados brutalmente por la gente cuando son sorprendidos robando. Ayer hubo dos intentos de linchamiento. Uno ocurrió en Floresta, cuando un motochorro fue salvado por la Policía de ser linchado después de que intentara robar una cartera. El otro caso fue en Ensenada, donde un hombre de 27 años fue golpeado tras ser acusado de violar a una joven de 16 años.

En un año hubo diez casos de linchamiento, lo que también suele llamarse “justicia por mano propia”. 

El motochorro que casi es linchado ayer en Floresta. 

“Esta situación se da porque los mal llamados justicieros creen que el Estado está ausente, que la Justicia no actúa y libera a los delincuentes, que la Policía no hace nada y por eso la única opción es defenderse de esa manera”, dijo Elena Guerrero, psicóloga especialista en violencia social.

El caso que conmovió a Francisco

“Las patadas me dolieron en el alma”, había dicho el papa Francisco cuando en marzo de 2014 David Moreira fue linchado en Rosario por robarle la cartera a una mujer. 

Moreira fue asesinada por los vecinos, en Rosario.

Pueblada y crimen

El 11 de junio, en Córdoba, un joven 23 años apareció desnudo y atado a un poste. había cometido un asalto con una pistola de juguete. Clarín reveló otros casos: en julio, en Monte Hermoso, vecinos prendieron fuego la casa y mataro a golpes a Juan Carlos González, de 70 años, supuesto sospechoso del crimen de Katherine Moscoso, de 18.

El samurai implacable 

En abril de este año se conoció el caso, en Córdoba, del “samurai” que atacó a tres ladrones con una katana. Habían intentado asaltar a su familia. El “justiciero” quedó libre. “Muchos de estos casos no son legítima defensa. Eso se aplica cuando la vida de uno corre riesgo y por eso se defiende matando al otro. En muchos casos eso no ocurre: matan cuando no hay peligro de vida. Eso es asesinato”, dijo el abogado penalista Gabriel Beker.

Así quedaron los ladrones atacados por el “justiciero samurai”.

En noviembre de 2014 hubo otro caso de linchamiento: un hombre defendió a la víctima de un asalto y mató al ladrón de tres balazos.