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Política

"Lie to me" a Cristina: qué escondió en la entrevista con su lenguaje no verbal

El experto Marcelo Solá analizó la mirada y los gestos de la ex presidenta durante la entrevista que le dio ayer a Novaresio. 

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Más allá de lo que remarcó, dijo y aseguró, en la entrevista que ayer le hizo Luis Novaresio a Cristina Kirchner hay un factor clave a la hora de analizar uno de los reportajes más esperados del año: qué expresó la ex presidenta con su postura física, los movimientos de las manos y la mirada.

El experto en comunicación no verbal y director de HCC Integral, Marcelo Solá, analizó para BigBang los momentos centrales de la entrevista a la candidata de Unidad Ciudadana, con el foco puesto en su mirada, sus gestos, la ubicación de las manos y la posición corporal.

CFK ANTES DE EMPEZAR LA NOTA

Ya ubicada en la silla en la que permanecería por casi dos horas, antes de comenzar la entrevista Cristina fue fotografiada con una sonrisa amplia y las manos apoyadas sobre la mesa de vidrio. Para Solá, esa pose buscaba “generar cierto grado de empatía”.

Antes del inicio de al entrevista, Cristina, de frente, mirando a cámara, y con las manos apoyadas.

“Es contradictorio, apoyaría las manos un poco más si la sonrisa fuera genuina, y se le marcarían más las patas de gallo”. “Habría que ver cuál es su sonrisa genuina”, sostuvo el experto. Y remarcó que da la sensación de que “se ríe para la foto”. “Es más bien protocolar”, dijo.

POSTURA EMOCIONAL

El reportaje dejó, además de declaraciones punzantes, una serie de fotografías muy impactante. En una de ellas se observa a la ex presidenta apoyada sobre su brazo derecho, con la mirada hacia abajo. Para Solá, la imagen describe “algo emocional”. “Esto está sentido, está pensando realmente en algo emocional, que la preocupa una emoción”, remarcó el experto en comunicación no verbal consultado por BigBang.

Mirando hacia abajo a la derecha. Una mirada "emocional", según Solá.

CRÍTICAS A MACRI

Cuando criticaba a Macri por el manejo del caso Santiago Maldonado, la ex presidenta se mostró más enfática. De la captura del momento exacto en que se hace alusión al tema, Solá observa que hay un grado de “arrogancia”.

El momento exacto. "Se cree lo que dice", aseguró Solá, respecto a la crítica a Macri.

“Se cree lo que dice. No sé si será verdad o no. Pero es su verdad. Levanta la pera, mira a los ojos, hay altanería”, dijo el experto.

EL ODIO A LÓPEZ

Uno de los tramos más llamativos de la nota fue cuando Cristina confesó que al enterarse del escándalo con bolsos de José López sintió odio por el ex secretario de Obras Públicas. “Dice que no cuando dice que sí con la cabeza. Se justifica a nivel corporal, mira hacia ambos lados, interrumpe. Debería mirar hacia abajo a la derecha, tendría que haberse mostrado más dolida. Si estuviera dolida, también lo estaría a nivel corporal”, señaló Solá.

Cristina confesó que odió a José López cuando se enteró del escándalo de los bolsos.

El experto remarcó un dato fundamental, clave en su área de trabajo. Según Solá, del 100 por ciento de la comunicación, un 55 % es corporal; un 38 depende del ritmo de la voz, y apenas un 8 por ciento es lo que se dice.

EL CASO NISMAN

Cristina fue consultada por la muerte del fiscal Alberto Nisman. En ese momento, mira hacia abajo y cierra los ojos. “Mira hacia abajo porque quiere aparecer como que tiene un tinte más prolijo a la hora de comunicar”, señaló Solá. “¿Está pensando o quiere aparentar que le interesa la emoción?”, se preguntó.

Mirada hacia abajo. Cristina, ayer, durante la entrevista.

EL PEDIDO DE AGUA

En dos ocasiones Cristina le pidió a Novaresio que le sirviera agua. En una de las ocasiones acababa de mencionar, casi llorando, el caso López.

En dos ocasiones, Cristina le pidió a Novaresio que le sirviera agua.

“Quiere demostrar que está triste –dijo Solá–. No se la ve triste, pero lo quiere demostrar. Bajaría la mirada, da una imagen de aparentar, para dar sumisión, cierto grado de ‘no me ataquen’. La sumisión es un arte”.

LAS RESPUESTAS

Un momento tenso se dio cuando Novaresio la cuestionó por no responder su pregunta. “Sí te estoy respondiendo”, se defendió la ex presidenta. Para el experto en comunicación no verbal, se trata de un gesto de cortesía, cortejo y seducción.

"Sí te estoy respondiendo", le repitió Cristina a Novaresio en varias ocasiones.

“Se toca el pelo, hace que caiga por delante de los hombros, es un gesto de Cristina en sus épocas como presidenta”, sostuvo Solá, quien remarcó la risa de Cristina en la respuesta: “Es un gesto capcioso, quiere generar empatía, repite las palabras, quiere generar simpatía, pero marcando que tiene poder”.