Menu Big Bang! News
Política La otra batalla legislativa

Macri ya apela a los gobernadores para aprobar la ley de holdouts en el Senado

Cambiemos requiere los votos de una parte del Frente Para la Victoria para aprobar el acuerdo con los fondos buitre y negocia el apoyo del sector más cercano a Miguel Pichetto. La posible estrategia del kirchnerismo para frenar la iniciativa y el rol de los gobernadores. 

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

El Gobierno superó la primera prueba con holgura y ahora tendrá frente a sus ojos el paso más importante: aprobar el proyecto en el Senado, recinto en el que el kirchnerismo amenaza con frenar el anhelo de acordar con los holdouts.

Tras pasar por diputados, el acuerdo deberá ser aprobado en el Senado. 

El bloque del Frente Para la Victoria, que conduce Miguel Pichetto, es mayoría en el Senado y cuenta con la llave para abrir o cerrar la puerta del acuerdo que le permitiría al país salir del default. Será en el Senado en donde las 42 bancas del kirchnerismo decidirán si avalan o no la iniciativa que desvela al Presidente Macri.

Pichetto, la figura clave dentro del posible apoyo de un sector del kirchnerismo. 

El debate comenzará hoy en la comisión de Presupuesto y Hacienda que encabeza Juan Manuel Abal Medina y contará con la presencia confirmada del ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay. La iniciativa será abordada entre las 14 o las 16, dependiendo el horario en que termine el tratamiento en la Cámara en Diputados y se remita el proyecto al Senado.

La celeridad con que se trate el proyecto es clave para Cambiemos. El peronismo pretende demorar la sanción final de la ley y enviarla nuevamente a la Cámara baja con cambios. El oficialismo no cuenta con tanto tiempo ya que deberá afrontar el primer pago el 14 de abril. De no hacerlo podría caerse el acuerdo.

Prat Gay estará presente en el debate de Comisión. 

Tanto el oficialismo como el PJ-FPV prevén que el proyecto tenga dictamen el martes y que sea votado en el recinto el miércoles 30 de marzo, aunque en el medio pueden surgir cuestiones políticas vinculadas con la interna dentro de la bancada K que preside Miguel Ángel Pichetto.

Fue el propio Abal Medina, quien le exigió a Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados, garantías de que el acuerdo con los buitres no generará inconvenientes judiciales para el país.

El el Senado el oficialismo deberá obtener votos del kirchnerismo. 

Para que el proyecto sea convertido en ley en el Senado, el oficialismo requiere que una parte del PJ-FPV vote a favor la iniciativa. Cambiemos suma 14 bancas entre los bloques del PRO y la UCR, por lo que necesita sumar apoyo de otras fuerzas. Se da por descontado que el sector más kirchnerista votará en contra, mientras que el peronismo tradicional alineado con Pichetto lo hará a favor, aunque no se descuenta que éste sector pueda impulsar cambios en el proyecto como bajar el piso de endeudamiento que generaría un nuevo dolor de cabeza en el Gobierno.  

Cambiemos pretende que una vez que llegue al Senado la iniciativa sea convertida en ley sin volver a la Cámara de Diputados.

Frigerio mantendrá hoy un encuentro clave para lograr el apoyo de los gobernadores. 

El jueves los gobernadores jugarán su propio partido cuando debatan el posible acuerdo. Su decisión dependerá en buena medida de la reunión que hoy Rogelio Frigerio, ministro del Interior, mantendrá con los ministros de Economía de las 24 provincias en la que se buscará arribar a un consenso sobre la devolución del 15 por ciento de los fondos coparticipables que se descuentan a los distritos desde hace más de veinte años para financiar los fondos de la Anses.

El Gobierno ya avisó: de no producirse el acuerdo habrá hiperinflación o ajuste. Y por supuesto, no habrá dinero para reactivar las obras públicas más importantes. Una línea de gobernadores peronistas parece haber comprendido que sin acuerdo no habrá dinero. Juan Manuel Urtubey (Salta), Gildo Insfran (Formosa), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Juan Manzur (Tucumán) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego), les pedirán a sus representantes en el Senado que den luz verde a la medida. Entienden que de ese apoyo dependerá buena parte de la suerte financiera de sus distritos, algunos de ellos quebrados económicamente.  

El viernes será el turno de la CGT y las cámaras empresariales. La discusión continuaría el lunes y martes con economistas, abogados y ex negociadores de la deuda. El kirchnerismo se jugará su última carta en el Senado para internar frenar el proyecto. Si parte del bloque acompaña la iniciativa, también podría haber una ruptura del bloque y un nuevo escenario en el Senado de cara al futuro.